Zona de Prensa



El consumo de drogas tiene un efecto perjudicial en la generación de espermatozoides y la fertilidad masculina
11 de febrero 2019

El estudio sobre el posible efecto positivo de la marihuana sobre el semen debe ser interpretado con cautela.


Valencia, 8 de febrero de 2019

A lo largo de los años, numerosos estudios han demostrado un efecto perjudicial del cannabis y el consumo de marihuana en la generación de espermatozoides, tanto en animales como en la especie humana y, por tanto, en la fertilidad masculina.

Sin embargo, durante los últimos días los medios de comunicación se han hecho eco de una noticia sobre el posible efecto positivo de la marihuana sobre el semen, a partir de un estudio elaborado por Harvard T.H. Chan School of Public Health, escuela de salud pública graduada de la Universidad de Harvard de Boston, Massachusetts (EE. UU.) y publicado en la prestigiosa revista internacional Human Reproduction.

En opinión del Dr. Miguel Ruiz Jorro, co-director de CREA, centro de reproducción asistida de Valencia especializado en andrología, “el citado estudio debe ser interpretado con cautela, ya que expone los resultados observados en un grupo concreto de pacientes que consultaban por infertilidad y a los que se les hizo una encuesta sobre su consumo habitual de drogas ilegales, entre ellas marihuana y cocaína. Al comparar los resultados del análisis de semen, los pacientes que habían respondido que consumían o habían consumido alguna vez marihuana, tenían mayor concentración de espermatozoides. Esto podría interpretarse como que el hecho de fumar marihuana mejora el semen y la fertilidad del varón y tiraría por tierra lo que tantos estudios han afirmado hasta ahora respecto al efecto deletéreo de la marihuana en el semen. Sin duda, estos estudios han tenido la misma o más repercusión científica y también han sido publicados en revistas de ámbito internacional, pero lo que no han tenido es el mismo interés mediático. Afirmar que fumar marihuana puede mejorar el semen parece, sin duda, algo rompedor”. 

Como posible explicación al paradójico resultado observado en el estudio de este grupo de científicos, los autores indican que, al analizar los datos, observaron también que los pacientes que afirmaron no haber consumido nunca marihuana, tenían niveles más bajos de testosterona que aquellos que admitieron haberla consumido alguna vez, y que niveles endógenos más altos de testosterona se asocian a un mayor recuento de espermatozoides. “Esta relación causal podría ser una explicación al mayor número de espermatozoides observado en este grupo de pacientes, que además presentaban también mayor consumo de tabaco y alcohol, hábitos demostradamente relacionados con un peor potencial reproductivo en el varón”, comenta el doctor.

Otra limitación del estudio es que el consumo o no de marihuana no se estableció a partir de un análisis de sangre u otro tejido del paciente, sino de una encuesta donde los pacientes voluntariamente indicaban si consumían marihuana de forma habitual o lo habían hecho alguna vez. “Además, hay que tener en cuenta que, donde se hizo la encuesta, el consumo de marihuana es ilegal y su consumo puede tener además una repercusión en la cobertura del seguro médico, por lo que podría haber pacientes que no apuntaran este hábito en la encuesta”, explica el doctor. Y agrega: “Esto no quiere decir que los resultados del estudio sean falsos o tengan escaso interés científico. Lo importante es saber interpretarlos como lo que son: unos resultados obtenidos a partir de una población muy concreta y que, como los propios autores indican, no pueden ser extrapolados a la población general”.

Numerosos estudios, algunos de ellos muy recientes, han demostrado el efecto perjudicial del cannabis y sus derivados sobre la espermatogénesis y la fertilidad masculina. También puede verse afectada la información genética del espermatozoide, por lo que las consecuencias no se limitarían al propio varón, sino también posiblemente a su descendencia. Por no hablar de las repercusiones a nivel neurológico. Lo mismo ocurre con el abuso del alcohol y del tabaco, que pueden no solo ser causa de diversas enfermedades graves, sino que además pueden afectar a la fertilidad y tener repercusiones negativas en la salud de la descendencia, al verse alterada la integridad del ADN de los espermatozoides.

Por el contrario, muchos otros estudios han concluido que una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable mejoran la calidad del semen y el potencial reproductivo del varón.

En opinión de Minerva Ferrer, directora científica de CREA y colaboradora en estudios realizados sobre el efecto in vitro del cannabis sobre los espermatozoides, “divulgar que, de forma genérica, el consumo de marihuana mejora el semen, como podría desprenderse erróneamente de las conclusiones de un estudio concreto, puede no solo ofrecer una idea equivocada, sino tener un efecto negativo en la población, especialmente en aquella implicada en un proyecto reproductivo. Con esto nos referimos no solo a pacientes con problemas de fertilidad, sino también a posibles candidatos a donantes de semen”.

Desde CREA, como centro de reproducción especializado en andrología, se aconseja que, ante un problema de fertilidad, el varón sea también valorado clínicamente para identificar y tratar cualquier factor que pudiera afectar al pronóstico de embarazo o a la salud de su descendencia. Además de hacer un análisis del semen, se debe llevar a cabo una historia clínica detallada y, en determinados casos, una serie de pruebas complementarias que permitan determinar cómo mejorar la calidad del semen y aumentar el recuento de espermatozoides.

“En general, un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada podrían mejorar las expectativas, pero lo más importante es, sin duda, valorar cada caso de forma personalizada”, concluye el doctor Ruiz Jorro.


Convocatoria:   - 25 de agosto 2019