Especialidades Médicas- Sexologia


¿Cómo es la respuesta sexual del varón?
Autor: Dr. Romeu - Revisado: 19 de septiembre 2012
El pene es el elemento más aparatoso de los genitales del varón. Está relleno de una tupida red de vasos sanguíneos, los cuales, al llenarse de sangre a presión, provocan la erección: lo que vulgarmente se llama

A pesar de que suele tratarse de una de las preocupaciones máximas del varón, el tamaño del pene es bastante irrelevante en cuanto a dar u obtener placer.

El tamaño del pene en flaccidez (o sea: arrugado) oscila entre 3 y 10 centímetros, según personas. Tan normal es el pene de 3 centímetros como el de 10. Pasa algo así como en la estatura, que puede oscilar entre poco menos de un metro y medio hasta los más de dos metros de los jugadores de baloncesto.

El tamaño del pene en erección (o sea, tieso) oscila entre 8 y 25 o más centímetros. La media está alrededor de 13 centímetros. No hay relación entre el tamaño de un pene flácido y el mismo pene enhiesto. Un modesto pene de 3 centímetros en flojedad, puede pasar a veinte centímetros en estado de euforia. De la misma forma que un prometedor pene de 10 centímetros en posición de descanso, puede no sobrepasar los 15 en posición de firmes.

Cada cual debe conformarse con lo que tiene, aunque últimamente se anuncian cirujanos plásticos con capacidad para alargar unos tres centímetros cualquier pene poco airoso. La verdad es que no vale la pena. Cualquier tamaño de pene se ajusta bien a cualquier vagina. Como veremos más adelante, la vagina se "aprieta" para adaptarse al tamaño de lo que se le ofrece. Ni un pene grande pasará apuros (recordemos que por ahí debe pasar la cabeza de un niño), en tanto que un pene modesto sentirá como la vagina correspondiente se amolda a sus dimensiones durante la realización del acto sexual.

Los seguidores de videos pornográficos habrán podido admirar penes ciclópeos, de hasta 80 centímetros de eslora (según rezan las carátulas). Tales larguezas son espectaculares para su exhibición visual, pero altamente fastidiosas a la hora de ponerlas a trabajar. No digamos, si su poseedor aqueja alguna que otra erección espontánea. Por ejemplo, con el traqueteo de un trayecto de autobús. Puede ser motivo de perplejidad, cuando no de escándalo, si el desmesurado artilugio se empeña en asomar cabeza por el cuello de la camisa.

La respuesta sexual del varón

El hombre suele tener una respuesta sexual fácil. Sea por naturaleza, o por cultura, siempre ha estado mejor aceptada la respuesta sexual de los hombres ("ya se sabe") que la de las mujeres. En un delicioso libro del Dr. Santiago Dexeus, editado (rigurosamente para médicos) en la década de los sesenta, cuyo título era "La frigidez femenina", aparecía la entrañable frase de una abuela a su nieta, el día de la boda: "A ti esto no te va a gustar. Pero si te gusta... ¡disimula!".

Era doctrina habitual adiestrar a nuestras madres acerca de que "el placer sexual solamente lo sienten las mujeres ligeras de cascos, o sea, putas".

Con los hombres existía, y existe, una mayor liberalidad. Se admite que un hombre tenga "aventuras", pero se le juzgará como "manso" y "cornudo" si quien las tiene es su esposa (que, por otra parte, será calificada como "pingo" o cosas peores). Si un hombre va de putas con frecuencia, se le etiquetará de "putero", expresión más cariñosa que despreciativa. Algunos presumen de ello. Un personaje de novela (Las Hermanas Coloradas, de García Pavón, premio Nadal) blasonaba con orgullo: "Aquí donde me ve, yo soy muy putero".

En los libros sociológicos sobre el sexo aparece el dato de que el 90 por ciento de los varones se masturba, en tanto que es menor el número de mujeres que lo hace (alrededor del 66 por ciento).

El hombre reacciona sexualmente con viveza, rapidez, y pocas contemplaciones. No necesita grandes estímulos psicológicos. Prefiere los estímulos claramente sexuales. La visión de una mujer empelotada (para un varón heterosexual) suele ser fuente de excitación, aunque la mujer no sea totalmente de su agrado. Mientras no sea repulsiva, basta. Una mujer, en cambio, necesitaría estímulos psicológicos (lo veremos más adelante).

Cuando alguna de mis consultantes me pregunta algo así como "¿Qué puedo hacer para interesar sexualmente a un hombre?" mi respuesta es obvia, y un poco cruda: "Colócate a su lado, mírale con una sonrisa pícara, y coloca tu mano dominante sobre su bragueta. Verás (y tocarás) qué pronto se interesa." Uno de los más brillantes escritores pornográficos de finales del siglo pasado, el belga Pierre Louys escribe en su venenoso "Manual de educación para señoritas": "Si quieres seducir a un hombre, coloca un grano de azúcar en la punta de su pene, y chupa cuidadosamente hasta derretirlo." Pocos hombres se resisten a este tipo de sutilezas.

El hombre mejora su estado de ánimo cuando se excita sexualmente. A menos que esté con una grave depresión mejora su humor en el momento en que advierte la posibilidad de un contacto sexual. De ahí que, en la vida de pareja, intente acabar las discusiones y disputas con un lance de cama. Lo cual suele irritar a su oponente femenino, para quien la excitación es imposible si el estado de humor no es perfecto.




Comentarios

MP
2012-09-19 10:09:42
Ante cualquier duda de abuso sexual a un menor, es imprescindible contactactar con su pediatra para que pueda evaluar el caso. Será el propio médico el que evalúe la necesidad o no de alertar a los servicios sociales.

JAKY
2012-09-17 14:45:41
NO SE PERO PIENSO Q MI ESPOSO UN DIA LE DIJO AL NIÑO Q LE CHUPARA EL PENO YO NO VI NADA PERO SOSPECHO POR Q CUANDO LLEGE EL NIÑO ESTABA DORMIDO EN MI CAMA MI ESPOSO SOLO ACOSTADO Y YO SENTI AGUA EN LA CAMA Y ERAN ESPERMAS LE PREGUNTE Q Q ERA ESO Y ME DIJO SEGURO BABAS DEL NIÑO Y YO ME QDE CON LA DUDA HACE 2 DIAS CACHE A MIS NIÑOS BESANDOLE UNO AL OTRO SU PENE PERO YO PIENSO Q ES POR Q UN DIA NOS MIRARON Q HAGO


Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.