Especialidades Médicas- Odontologia


¿Es seguro el piercing oral?
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 19 de julio 2016
En la actualidad, la moda del piercing (perforación) hace furor y el piercing de la lengua, los labios o las mejillas representan una forma muy popular de auto-expresión de los adolescentes. Sin embargo, para los interesados en esta moda, vale la pena comentar que no está exenta de riesgos


Riesgos relacionados con el procedimiento

Infección. La infección es una posibilidad con cualquier abertura en la piel o los tejidos orales. Dado que la lengua está normalmente en contacto con las bacterias, el piercing oral comporta un elevado potencial de infección en el lugar de la perforación. El toqueteo de la joya una vez colocada en su lugar también aumenta la probabilidad de desarrollar una infección.
Hemorragia prolongada. La lesión de los vasos sanguíneos de la lengua puede producir una hemorragia grave.
Hinchazón y posible lesión nerviosa. La hinchazón o inflamación es un síntoma frecuentemente experimentado tras el piercing oral. A diferencia del lóbulo de la oreja, la lengua está en constante movimiento, lo que puede retrasar y complicar el proceso de curación de la herida. En algunos casos, la inflamación es tan grande que dificulta la respiración durante cierto tiempo.
Transmisión de enfermedades.  En particular de hepatitis B, C, D y G. aunque no se han documentado casos de tétanos o tuberculosis con el piercing oral, ambas enfermedades han sido descritas en asociación con el piercing de la oreja.
Endocarditis. El piercing oral comporta un riesgo potencial de endocarditis, una inflamación grave de las válvulas o el tejido del corazón. La herida producida durante el piercing oral proporciona una oportunidad para las bacterias orales de penetrar en la circulación sanguínea, por donde pueden viajar hasta el corazón. Esto representa un riesgo particular para las personas con anormalidades cardiacas, sobre las que las bacterias pueden colonizar.


Riesgos relacionados con la joya

Lesión de las encías. El metal de las joyas no solo puede lesionar las encías, sino que si está colocado de manera que tiene contacto permanente con las encías, puede producir la lesión crónica del tejido blando de la boca.
Lesión de los dientes. El contacto de la joya puede fracturar o erosionar los dientes y de la misma forma, los dientes lesionados y tratados pueden volver a lesionarse si la joya sigue estando en contacto con ellos.
Interferencia con la función oral normal. Las joyas en la boca pueden estimular una producción excesiva de saliva, pueden interferir con la pronunciación clara de ciertas palabras y pueden causar problemas con la masticación y la deglución de alimentos. Además, los metales empleados para manufacturar las joyas para el piercing oral pueden tener el potencial de sensibilización de las personas susceptibles, resultando en una dermatitis alérgica por contacto.
Interferencia con las exploraciones orales. En particular con la transmisión de los rayos X y por tanto con las radiografías de la zona oral. Suele ser necesaria la retirada de las joyas de piercing oral para realizar estas exploraciones.
Aspiración. Existe siempre la posibilidad de que la joya pueda desprenderse y como cualquier objeto perdido en la boca, sea aspirada hacia las vías aéreas, produciendo un cuadro de asfixia. La joya también puede ser ingerida hacia el tubo digestivo, donde puede producir lesiones en estos órganos.



Comentarios

Sonrojiita
2011-08-29 07:05:39
uuuuuuuu yo me hice el banano en la lengua ayer y con los riesgos que he leido ya me lo quiero sacar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


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