Especialidades Médicas- Odontologia


La higiene dental en la infancia
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 18 de noviembre 2010
La higiene dental debe comenzarse con los llamados dientes de leche, ya que cualquier alteración en ellos, desembocará en alteraciones de los dientes permanentes

La higiene dental debe comenzarse con los llamados dientes de leche, ya que cualquier alteración en ellos, desembocará en alteraciones de los dientes permanentes. Por otro lado es la mejor época para conseguir una rutina diaria de higiene dental que se continuará a lo largo de toda la vida. Como objetivo principal: controlar la placa dental y eliminar los restos alimentarios.

Los elementos que ayudarán a controlar la placa en la infancia son principalmente: el cepillo dental, las pastas dentífricas y los colutorios.

El cepillo de dientes

 

En el tema de la higiene bucal lo más importante es cepillarse los dientes.

El cepillo debe ser adecuado a la edad, de pequeño tamaño y diseñado para ser utilizado con facilidad, mango rígido, cuello más estrecho porque coincide con la entrada en la boca y filamentos de tynex (nylon), suaves y con las puntas redondeadas y pulidas para no rayar el esmalte. En el mercado existen una gran variedad de cepillos infantiles que además de cumplir estos requisitos intentan llamar la atención, con formas y colores, para que ese momento del día se transforme en un juego. 

Existen muchas técnicas de cepillado pero la más indicada en niños que empiezan a cepillarse los dientes consiste en el barrido horizontal, más tarde se les enseña la técnica vertical (movimiento que va de la encía hacia el borde del diente, primero los dientes de arriba y después los de abajo) y la rotacional (parece ser la más acertada). Aunque si el niño se cepilla el tiempo suficiente da igual la técnica empleada.

Si el niño se cepilla el tiempo suficiente da igual la técnica empleada

Los cepillos eléctricos están indicados durante la infancia porque aseguran, por su fácil uso, la  rápida eliminación mecánica de la placa bacteriana y además alcanzan los espacios interproximales.

Se recomienda un cepillado minucioso que debe durar 2-3 minutos, algunos cepillos infantiles  van acompañados de un reloj de arena que ayuda a controlar el tiempo. La frecuencia debe ser de tres veces a día, preferiblemente después de cada comida; en el caso que sólo pueda efectuarse un cepillado diario, se recomienda por la noche, debido a que durante el descanso nocturno la saliva se encuentra en una concentración menor y del mismo modo su poder tamponador de pH y su capacidad remineralizadora también es menor.

El cepillo de dientes debe cambiarse cada 3 meses

El cepillo de dientes debe cambiarse cada 3 meses, porque los filamentos pierden firmeza y sobre los filamentos y los mangos se multiplican muchos microorganismos capaces en algunas ocasiones de transmitir enfermedades (resfriados, gripes, herpes, enfermedades periodontales…)

La seda y la cinta dental nunca serán utilizadas por niños menores de 8 años, en caso que se utilicen hasta esa edad, la manipulación será efectuada por los padres o cuidadores. Entre los 9-12 años será necesaria todavía la supervisión del adulto. Tras la utilización de la seda dental se aconseja el cepillado o el empleo de colutorios adecuados.

Los cepillos interproximales tampoco están indicados durante la infancia debido a su difícil manejo.

Pastas dentífricas y colutorios

 

Las pastas dentífricas potencian la acción mecánica del cepillado dental proporcionando un aliento agradable. Los colutorios son empleados después del cepillado facilitando el contacto con zonas de difícil acceso o lo sustituyen sino es posible.

En el caso de los niños la mayoría de estos productos están formulados con poca cantidad de flúor, para evitar el riesgo de padecer fluorosis debido a que en muchas ocasiones son ingeridos de forma involuntaria, aunque no exentos de flúor porque se perderían sus propiedades beneficiosas.

A partir de los 2 años ya podrán utilizarse las pastas fluoradas

Las pastas dentífricas sólo estarán indicadas en niños menores de 2 años sino contienen flúor, por debajo de esta edad suele aconsejarse una higiene bucal que utilice únicamente el cepillo de dientes. A partir de los 2 años ya podrán utilizarse las pastas fluoradas indicadas para esta edad. Deben tener un índice de abrasividad bajo (inferior a 80) y emplean aromatizantes compatibles con los gustos infantiles (sabor afrutado, fresa, chicle…). Si en su composición se encuentra el flúor, debe tenerse en cuenta si se utiliza junto a otros suplementos fluorados.

Los colutorios con más frecuencia utilizados en la infancia suelen dividirse en dos grupos, unos cuya concentración en flúor es la adecuada para su uso diario (0.05%) y otros más concentrados (0.2%) que se utilizan una vez a la semana, estos últimos son muy empleados en programas escolares de fluoración desde los años 70. La edad de inicio aconsejada para su utilización es de 5-6 años. 

En su formulación se ha conseguido una baja o casi nula concentración de alcohol por este motivo no precisan ser diluidos antes de su empleo, a diferencia de los elixires que cada vez se utilizan menos por su alta concentración alcohólica (60%) y están desaconsejados en niños. En los colutorios infantiles también se emplean aromatizantes que proporcionen un sabor apetecible para los más pequeños.

Como edulcorante en estos productos, en lugar de la sacarina se utiliza últimamente con frecuencia el xilitol, llamado el edulcorante del odontólogo, porque no es cariogénico e incluso posee acción anticaries. El xilitol impide el crecimiento de la placa bacteriana  porque no puede ser utilizado como sustrato por Streptococcus mutans y Lactobacillus (son las bacterias más importantes en la placa bacteriana), por otro lado aumenta el flujo, la capacidad antiácida y la concentración de calcio en la saliva.




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