Especialidades Médicas- Miscelanea


Proyecto Malva
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 30 de noviembre 2011
Entrevista a Beatriz Santos, responsable del Proyecto Malva a nivel nacional. El Proyecto Malva es una de las iniciativas de la Fundacion Salud y Comunidad y se dedica de forma específica a la prevención de la violencia de pareja asociada al abuso del alcohol y otras drogas

¿Qué es el Proyecto Malva?

El proyecto MALVA se enmarca en una de las iniciativas de la Fundacion Salud y Comunidad y se dedica de forma específica a la prevención de la violencia de pareja asociada al abuso del alcohol y otras drogas. El proyecto se inicia en Octubre del año 2000 y se lleva a cabo en tres comunidades autónomas de una manera continuada: Madrid, Valencia y Cataluña, participando en otras comunidades de manera puntual. Se realiza gracias a la subvención del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad y Política Social, y la Agencia Antidroga de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Existen muy pocas iniciativas para prevenir este fenómeno de comorbilidad. Este proyecto pretende contribuir, a través de múltiples acciones, a aumentar la conciencia y sensibilidad por parte de los colectivos profesionales relacionados con la violencia familiar o con problemas derivados del abuso de drogas, así como a la prevención de casos de violencia en la pareja en colectivos específicos de mayor vulnerabilidad.

Desde el Proyecto Malva hacéis actividades, cursos, talleres… dirigidos a jóvenes. ¿Qué se les quiere transmitir?

La población a la que nos dirigimos podríamos diferenciarla entre:

1 Grupos destinatarios intermediarios:

Profesionales de la prevención y atención a las drogodependencias, atención a la mujer, servicios sociales y atención primaria.

Estudiantes Universitarios/as, como futuros profesionales de la salud.

2 Grupos destinatarios finales:

Víctimas o potenciales víctimas de violencia de género asociada al abuso de alcohol y otras drogas de cualquier edad o procedencia socioeconómica de las tres comunidades autónomas seleccionadas.

Agresores o potenciales agresores en casos de violencia de género asociada al abuso de drogas de cualquier edad o procedencia socioeconómica de las dos comunidades autónomas seleccionadas.

Adolescentes, en riesgo de exclusión social.

Población general.

Los adolescentes y/o jóvenes son una población fundamental a la que dirigimos la labor preventiva del proyecto MALVA, no tan sólo por ser uno de los colectivos más vulnerable a poder sufrir malos tratos, sino también porque han sido educados en una sociedad en la que existe una gran desigualdad entorno al género y, además, se encuentran en una etapa donde el consumo del alcohol y otras drogas está más generalizado, y se ha convertido entre ellos en un elemento socializador. Este consumo tiene una diferente percepción social en función del sexo para ellos y ellas y además este consumo puede condicionar su manera de relacionarse con el otro sexo. Sin embargo, y a su favor, tiene que la adolescencia es una ventana abierta al trabajo preventivo en el que cuestionar creencias fuertemente arraigadas y modificar actitudes. En este sentido, son múltiples las razones que motivan y justifican una labor preventiva con esta población.

Nuestra intervención va encaminada a modificar los estereotipos, creencias y comportamientos inadecuados que han interiorizado en referencia al género, el consumo de drogas, y la utilización de drogas como elemento socializador en las relaciones sociales, la vinculación de las drogas con la violencia, y por supuesto trabajar activamente en la prevención de relaciones abusivas entre jóvenes.

Estos talleres se realizan de una manera continuada y no a través de charlas puntuales, ya que desde el proyecto MALVA, consideramos la continuidad como un elemento fundamental, para conseguir cambios actitudinales. Se adaptan las actividades a las edades del alumnado al que nos dirigimos, así como también se adecua al contexto dónde se llevan a cabo.

¿Cuáles son, a su juicio, los principales motivos de la violencia que padecemos en estos años?

La violencia es un hecho multicausal, que su aparición intervienen distintos factores. Factores que aparecen a diferentes niveles, que pasan desde el entorno social en el que nos encontramos, hasta la historia personal de cada persona.

Sin lugar a duda, vivir en un entorno permisivo con la violencia, y que la legitimiza como modo de resolución de conflictos favorece que tanto las naciones, como las personas en su vida personal utilicen estas estrategias de una manera habitual. Además si esta violencia se da en un contexto patriarcal, en el que se considera a la mujer como inferior al hombre, con menos derechos, y con mayor obligación de obediencia y sumisión, hace que la mujer se convierta en un objeto de violencia permitido.

La presencia de drogas en contextos violentos, también puede facilitar la aparición de ésta, dejando claro que no se establece una relación causa - efecto, sino que el consumo de alcohol u otras drogas, puede jugar un papel facilitador para el desenlace de comportamientos violentos hacia la mujer.

¿Qué se considera violencia de género y cuál violencia doméstica?

Definimos violencia de género a cualquier tipo de violencia que se dirige contra la mujer por el hecho de serlo.

Actualmente no se utiliza el término de violencia doméstica, sino el más adecuado es el de violencia de pareja contra la mujer, que son aquellos comportamientos abusivos ya sean psicológicos, sociales o físicos que se dirigen contra la mujer de una manera sistemática, con la que se mantiene o se había mantenido una relación afectiva.

El termino "doméstica" hacia referencia al ámbito de lo privado, del hogar.

A nivel psicológico, ¿existe un perfil de mujer maltratada?

No existe una victima "tipo", pero si factores de riesgo que favorecen que una mujer sea más vulnerables para involucrarse en una relación de violencia. Podríamos nombrar:

- que mantenga actitudes acerca del amor muy tradicionales y románticas.

- creencias, también tradicionales, de cómo debe de ser una pareja, y los roles que deben desempeñar cada miembro, por ser hombre o mujer.

- roles sexistas.

- familiaridad con la violencia.

- antecedentes de violencia en la familia de origen.

¿Son eficaces los programas de rehabilitación de maltratadores? ¿En qué consisten?

Desde el proyecto MALVA, no se llevan a cabo tratamientos con agresores, aunque si realizamos talleres con hombres. En ellos se replantean los conceptos tradicionales de cómo debe ser un hombre tradicionalmente, se introducen conceptos de nuevas masculinidades, y se trabaja la aparición del comportamiento violento y cómo el consumo de alcohol y otras drogas pueden facilitar esta violencia.

Consideramos necesaria la intervención con agresores, siempre que los recursos destinado a la atención a la mujer maltratada no se vean afectados.

¿Qué relación existe entre violencia de género y alcohol y/o otras sustancias estupefacientes?

Cómo he indicado anteriormente, hay que dejar claro que la relación existente entre la violencia y el consumo de alcohol u otras drogas, no es de causa - efecto.

El consumo de alcohol u otras drogas no provocaría la aparición de comportamientos violentos, si en el consumidor no existiese ya un aprendizaje de la resolución de conflictos de una manera violenta, y no considerase a la mujer como un objeto sobre el que ejercer control y conseguir sumisión a través de comportamientos abusivos.

El proyecto MALVA se pone en marcha ante las necesidades detectadas mediante nuestro contacto con la realidad y experiencia profesional en recursos de drogodependencias y de atención a la violencia, así con bibliografía que confirma esta relación.

Desde Fundación Salud y Comunidad se trabaja con población drogodependiente y con víctimas de violencia de género, por disponer de recursos de atención para ambos colectivos. Desde esta experiencia constatamos, por un lado, la significativa incidencia de casos de violencia en la pareja en pacientes de servicios de atención a las drogodependencias. Por otro lado, constatamos también la significativa presencia de mujeres víctimas de violencia atendidas en recursos de atención específica a esta problemática que, además, consumen de forma abusiva o son dependientes a determinadas substancias psicoactivas, con especial relevancia del alcohol y benzodiacepinas. Estas mujeres explican además el papel del alcohol como forma de mitigar el malestar producido por la relación violenta o como el origen o “excusa” por parte de sus agresores para maltratarlas. Encontramos, además, como estas mujeres narran que sus agresores mantienen o han mantenido un consumo abusivo de substancias psicoactivas, y especialmente de alcohol.

¿Está la población española concienciada con este problema o hay que reeducarla? En este aspecto, ¿qué papel tienen los medios de comunicación?

Es necesario tomar nuevas estrategias preventivas y de sensibilización en cuanto a la violencia, e intensificar las existentes.

Los factores que provocan la aparición de la violencia contra la mujer están tan arraigados e interiorizados por la población, que es necesario trabajar activamente para que conozcan los factores que explican esta problemática y la manera de poder evitarlos. Así como es necesario concienciar en el carácter social de este problema, y la necesidad de implicarse activamente.

Por supuesto, los medios de comunicación tienen un papel fundamental, como una gran fuente de generar opinión.

A través de este medio se podría hacer llegar mensajes que hagan visible las diversas maneras de presentarse el patriarcado, lanzado comportamientos más igualitarios. Los medios deberían ser menos permisivos en proporcionar modelos de comportamientos violentos atractivos, así como seria necesario que en lo que se refiere a la violencia de género dejase de ser un mero recuento de victimas y se lanzases mensajes más positivos y esperanzadores, que mostrasen la posibilidad de enfrentar una situación tan complicada y dolorosa.

Desde el Instituto de la Mujer nos llegan datos de que sólo el 10% de las mujeres maltratadas denuncian a su agresor. ¿Cómo se interpreta este bajo porcentaje?

Entendemos este bajo porcentaje, ya que tenemos en cuenta la dificultad que tiene una mujer para darse cuenta de la situación tan complicada en la que esta, porque aceptar que la persona a la que mas quiere te hace tanto daño es muy complicado. Una vez que se ha dado cuenta la dificultad que tiene en tomar la decisión de abandonar esta relación, el miedo, la esperanza en el cambio, el poco apoyo social, la vergüenza, la falta de recursos económicos dificulta enormemente que la mujer tome la decisión de denunciar.

Consideramos que la denuncia no tiene una importancia tan grande, ya que en el inicio lo que la mujer necesita apoyo, haya puesto o no una denuncia, y una vez se sienta protegida, apoyada y a salvo, quizás exista la posibilidad de poner una denuncia.
 
Más información:
Fundación Salud y Comunidad



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