Especialidades Médicas- Lipidologia


La delgadez no siempre protege la diabetes o las enfermedades cardiovasculares
11 de julio 2011
Un estudio publicado en Nature, sugiere que pudiera tener también un componente genético

Hasta ahora, siempre se había asociado la obesidad o el sobrepeso con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes tipo 2. No obstante, un reciente estudio publicado en junio de 2011 por la revista Nature, apunta a la posibilidad de que ciertas enfermedades metabólicas pudieran tener también un componente genético. El estudio ha sido dirigido por la Dra. Ruth Loos del MRC (Medical Research Council) de Cambridge, Gran Bretaña, aunque también han contribuido grupos de investigación españoles: los del CiberOBN (Centro de investigación biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición), del Instituto Alberto Sols, y del Hospital Josep Trueta de Girona.

El objetivo del estudio era buscar genes que influenciasen el índice de masa corporal, para lo cual se analizó la información genética de 39.626 individuos. Sus investigaciones encontraron evidencias de que el gen IRS1 (Insulin Receptor Substrate 1, IRS1), está relacionado con un menor índice de grasa corporal; no obstante, también descubrieron que IRS1 induce a concentraciones elevadas de colesterol y glucosa en sangre, elementos clave para la aparición de enfermedades metabólicas tales como diabetes, enfermedades coronarias, resistencia a la insulina o dislipemias, entre otras.

Estudios anteriores ya habían establecido que, al contrario que la mayoría de genes relacionados con la diabetes, el IRS1 no afecta a la forma en que la insulina es creada en el páncreas, sino más bien a la forma en que el cuerpo reacciona a la insulina que ya se encuentra en el torrente sanguíneo (la insulina es una hormona producida en el páncreas que permite a las células del cuerpo absorber azúcares para convertirlos en energía). La mayoría de genes relacionados con la diabetes identificados hasta ahora tienen la función de dificultar el funcionamiento del páncreas y en especial de su capacidad de producir insulina. El IRS1, por el contrario, está relacionado con el funcionamiento de otros tejidos del organismo. En lugar de reducir la producción de insulina, el IRS1 “promueve la resistencia a la insulina”, esto es, reduce su efecto sobre músculos, hígados y grasa.

Los resultados del estudio dirigido por la Doctora Loos ha determinado que el IRS1 no sólo determina el volumen de grasa corporal, sino también el tipo de grasa: ciertas concentraciones de grasa, en particular las situadas justo bajo la piel (grasa subcutánea), es posible que sean menos peligrosas o dañinas que las acumulaciones de grasa abdominal (las famosas “cartucheras”) para desarrollar enfermedades metabólicas. Así, el IRS1 reduce la grasa subcutánea, pero no la más dañina, la grasa visceral.

Una de las posibles explicaciones que se están barajando es que las personas que tienen esta variante genética (hombres en su mayoría) son menos capaces de almacenar grasa subcutánea, y que por tanto sus organismos acumulan grasa allí donde menos interfiera en la función normal de otros órganos: en el abdomen. Es allí donde se concentran los adipocitos viscerales, los cuales, en combinación con la acumulación de grasa, liberan ácidos grasos libres que llegan al hígado y contribuyen a generar resistencia a la insulina, favoreciendo así enfermedades metabólicas tales como la diabetes, hipertensión arterial y lipidologías. También existen cada vez más evidencias de que los adipocitos emiten sustancias proinflamatorias que a su vez favorecen la aparición de otros tipos de problemas cardiovasculares.

Las personas que tengan el gen IRS1 es más probable que tengan bajo porcentaje de grasa corporal, también es igualmente posible que acaben sufriendo enfermedades cardiovasculares o diabetes de tipo 2. En otras palabras: no sólo las personas obesas tienen predisposición a padecer esas enfermedades metabólicas.
 
Fuente: Nature Genetics (2011) DOI:10.1038/ng.866



Comentarios

Bruna
2011-07-14 10:37:15
El artículo no dice que la delgadez no ayude a prevenir la diabetes, sino que algunas personas que tienen el gen IRS1 pueden llegar a desarrollar diabetes aún estando delgadas. Hay muchísimas más a las que estar delgadas les beneficiará. La obesidad está directamente relacionada con múltiples enfermedades, una de ellas la diabetes.

Orlando Rojas Sotelo
2011-07-14 10:26:27
Si la delgadez no protege la diabetes, porque algunos médicos la recomiendan, entonces que beneficios hay con adelgazar? orlandorojassotelo2011@hotmail.com


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