Especialidades Médicas- Cirugia


Diseñan un nuevo tipo de injerto vascular biodegradable
26 de junio 2012
El nuevo tipo de injerto para baipás se fabrica con un material biodegradable y permite regenerar arterias en un plazo de tiempo muy breve

Investigadores de la Universidad de Pittsburgh (EE.UU) han desarrollado un nuevo tipo de injerto vascular biodegradable que podría dar lugar a un cambio potencialmente revolucionario en la cirugía de baipás. 90 días después de haber sido operado, el paciente tendría una arteria regenerada y sin trazas de restos de material sintético. Los resultados de este proyecto de investigación han sido publicados el pasado 24 de junio de 2012 en la página web de la revista Nature Medicine.

Los investigadores se propusieron desarrollar un nuevo tipo de injerto que debía ser biodegradable para poder ser reabsorbido rápidamente por el cuerpo y ser altamente poroso para permitir la inmediata infiltración de células. Para ello, emplearon PGS, un tipo de polímero que es reabsorbido rápidamente por el cuerpo, y cuyas características de porosidad permiten inmediata infiltración de células. El equipo de la Universidad de Pittsburgh empleó a continuación un método diseñado por otro equipo del mismo centro, que consistía en envolver el injerto vascular con una capa fibrosa para así “encerrar” las células. Finalmente, los científicos necesitaban de un tipo de cobertura o capa para los injertos que redujera los trombos sanguíneos y favorecer la unión entre factores de crecimiento, para lo que emplearon heparina.

El experimento consiguió crear finalmente injertos porosos que podían ser suturados: la rápida remodelación de los injertos favoreció la aparición de arterias nuevas y plenamente funcionales, en un plazo muy breve, apenas tres meses. El Dr. Wang, coordinador del estudio, y su equipo de investigación hizo injertos minúsculos, de hasta 1mm de diámetro, y monitorizó in vivo su desarrollo durante un período de tres meses. Debido a que el injerto era altamente poroso, las células podían penetrar con facilidad a través de las paredes del injerto. Al cabo de tres días, muchos de los poros estaban ocupados por células mono-nucleares. Transcurridos 14 días, comenzaron a aparecer células musculares.

Al cabo de 28 días, las células se distribuían de forma más uniforme por todo el injerto. 90 días más tarde, la mayor parte de células inflamatorias había desaparecido, lo que quería decir que la mayor parte del material del injerto había desaparecido. La arteria se había regenerado in situ y era perfectamente funcional. Además, la composición y propiedades de las nuevas arterias era casi la misma que la de las arterias originales.

Por vez primera, se ha conseguido transformar un tubo de material sintético en una nueva arteria en un plazo récord, apenas tres meses. Los investigadores afirman que este plazo podría acortarse a medida que se perfecciona el nuevo método. Los métodos disponibles actualmente para el diseño de arterias artificiales requiere de un ciclo de producción muy largo; por el contrario, el nuevo tipo de injerto puede hacerse en pocos días y puede almacenarse durante largos períodos de tiempo.


Fuente:   Nature Medicine


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