Especialidades Médicas- Angiologia


Los pacientes con artritis reumatoide tienen un mayor riesgo de padecer tromboembolismos
3 de octubre 2012
Un estudio publicado en Journal of the American Medical Association afirma que los individuos con artritis reumatoide sufren un riesgo mucho mayor de padecer tromboembolismos venosos

Artritis reumatoide y tromboembolismos

Científicos del Karolinska Institutet de Estocolmo, Suecia, analizaron el historial clínico de más de 45.000 personas afectadas por artritis reumatoide. Las conclusiones de su estudio han sido publicadas en el número de octubre de Journal of the American Medical Association (JAMA).

Diversos estudios clínicos habían asociado anteriormente artritis reumatoide con tromboembolismo venoso (formación de coágulos en la sangre), en particular cuando el paciente era ingresado en un hospital. Tras comparar la incidencia de tromboembolismos en 45.000 pacientes de artritis reumatoide con la de un grupo de control formado por personas que no padecían la enfermedad durante un período de trece años (1997-2010), llegaron a la conclusión de que un 2,2% de los pacientes con artritis reumatoide tuvieron un tromboembolismo durante los doce años posteriores a que se les diagnosticase la enfermedad, mientras que en el grupo de control la incidencia fue de tan sólo un 1,1%. Ninguna de las personas del grupo de artritis reumatoide había tenido un tromboembolismo antes de que se les diagnosticase artritis reumatoide.

Esto ha llevado a los autores del estudio a concluir que las personas que padecen artritis reumatoide sufren un mayor riesgo de sufrir tromboembolismos que la población general, tanto de trombosis venosa como embolismos pulmonares, y que el riesgo de sufrir trombosis aumenta poco después de que se diagnostique la artritis reumatoide y se mantiene igualmente alto durante la primera década posterior al diagnóstico de la enfermedad.

Tromboembolismos venosos

Los tromboembolismos venosos afectan sobre todo a ancianos, a personas que deben guardar cama durante largos períodos de tiempo y a mujeres embarazadas. Los tromboembolismos que se forman en las venas superficiales no suelen causar mayores problemas, pero los tromboembolismos profundos que se forman en las venas internas de las piernas o de la pelvis pueden provocar problemas graves de salud. Los síntomas son dolor, hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor en el área afectada.

El problema más grave que provocan los tromboembolismos son los embolismos pulmonares, los cuales pueden poner en peligro la vida del paciente. El embolismo pulmonar tiene lugar cuando el coágulo de sangre se desplaza hasta el pulmón y bloquea una arteria principal o una de sus ramificaciones. El tratamiento empleado habitualmente son fármacos anticoagulantes como la heparina o el dabigatrán etexilato.


Fuente:   JAMA


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