Especialidades Médicas- Alergologia


Desarrollan una molécula sintética que previene el mecanismo causante de reacciones alérgicas
29 de octubre 2012
Científicos suizos y estadounidenses han descubierto cómo una molécula sintética puede destruir complejos que inducen reacciones alérgicas. Este descubrimiento podría ayudar a diseñar nuevos y más eficaces fármacos contra las alergias

Anticuerpos IgE y moléculas FcR

Las alergias están en aumento en todo el mundo: aproximadamente 87 millones de europeos y 65 millones de estadounidenses sufren algún tipo de alergia. Se calcula que para 2015, un 50% de la población europea padecerá alergia. Cuando una persona alérgica a alguna sustancia (gramíneas, pelo de animales, ciertos alimentos…) se ve expuesta a ese alérgeno, el sistema inmunitario “cree” erróneamente que el organismo está siendo invadido por patógenos, produciendo el anticuerpo Inmunoglobulina E (IgE), lo que a su vez desencadena un proceso celular conocido como “desgranulación” que estimula la producción de histamina por parte de los mastocitos o células blancas.

La histamina es la respuesta inflamatoria que causa los síntomas de la alergia: fiebre, ojos llorosos, irritación de garganta, mucosidad, etc. Una reacción alérgica extrema puede causar un shock anafiláctico o incluso la muerte si no se trata a tiempo. Numerosos alérgenos como el veneno de abeja, ciertos frutos secos o el polen de gramíneas pueden activar los anticuerpos IgE, lo que provoca reacciones alérgicas en cuestión de segundos. Una vez se produce la primera reacción alérgica, las células blancas o mastocitos quedan “activadas” para reaccionar la próxima vez que se presente el alérgeno. Para ello, los anticuerpos IgE son retenidos durante mucho tiempo en su superficie por unos receptores específicos para los IgE denominados FcR.

Desbaratar esta interacción entre IgE y FcR es un objetivo largamente buscado por los investigadores de nuevos tratamientos contra la alergia. Los mastocitos cubiertos de IgE vienen a ser “minas” de histamina que estallan cuando entran en contacto con el alérgeno. Cuando el alérgeno vuelve a presentarse de nuevo, la reacción “estalla” y se desencadena en pocos segundos; en caso de ser una reacción alérgica grave, puede provocar un shock anafiláctico y muerte en breve tiempo.

El inhibidor DARPin E2-79

Por lo tanto , la clave para anular la respuesta alérgica está en cómo separar IgE de las moléculas FcR situadas en la superficie de los mastocitos. Pero hacer esto es difícil: su interacción es extremadamente estable, pues las células quedan “activadas” durante semanas. Los fármacos disponibles en la actualidad como por ejemplo omalizumb pueden bloquear nuevas interacciones entre IgE y FcR, pero no pueden separar a las moléculas una vez se han unido a los anticuerpos situados en la superficie de un mastocito: lo único que puede hacer es aliviar los síntomas de una reacción alérgica, pero no eliminarla del todo. Por otro lado, no sirve contra una reacción alérgica grave (shock anafiláctico).

Científicos de la Universidad de Stanford y de la Universidad de Berna publicaron ayer en la revista Nature un trabajo de investigación en el que afirman haber desarrollado un inhibidor de proteínas denominado DARPin E2-79 que no sólo bloqueaba la interacción entre IgE y FcR, sino también “limpiar” los mastocitos de anticuerpos IgE. Empleando este inhibidor, “una reacción alérgica que normalmente dura horas o días es eliminada en cuestión de segundos”. El inhibidor DARPin E2-79 no se limita a bloquear la interacción entre anticuerpo y molécula sino que puede “desactivar” la bomba IgE-FcR.

Este descubrimiento, abre, en opinión de los autores del estudio, nuevas vías para el desarrollo de fármacos realmente eficaces para el tratamiento de las alergias.


Fuente:   Stanford School of Medicine


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