Enfermedades - Sinusitis


Dolores de cabeza en los niños: más frecuentes, y complicados de lo que se cree
Autor: Dr. Salvador Giménez - 27 de octubre 2005
Los niños siempre se quejan de dolor de barriga, erupciones, y cosas así, pero ¿dolores de cabeza? Pues sí, la mayoría de niños en edad escolar ha sufrido alguna vez de dolor de cabeza y en algunos casos, de manera recurrente. Incluso un tercio de los niños en edad preescolar han experimentado alguna vez un episodio de dolor de cabeza




Son varios los factores que actuando de forma aislada o conjunta, pueden producir dolor de cabeza en los niños. Entre ellos se encuentran los siguientes.

  • Predisposición genética. Las cefaleas, en particular la migraña, son más frecuentes en algunas familias. Una historia familiar positiva de cefalea, aumenta el riesgo de que el niño también la padezca.
  • Traumatismo craneal. Los golpes, contusiones y traumas en la cabeza pueden causar cefalea. Aunque la mayoría de las lesiones sean pequeñas, es recomendable consultar con el médico lo antes posible si el golpe en la cabeza parece importante. También hay que buscar ayuda médica si la cefalea aparece después de un traumatismo en la cabeza y se mantiene durante cierto tiempo.
  • Enfermedades e infecciones. La cefalea es un síntoma frecuente en muchas de las enfermedades infantiles más comunes. Las otitis, las sinusitis, los resfriados y la gripe se acompañan de dolor de cabeza con mucha frecuencia.
  • Factores ambientales. Determinadas condiciones medioambientales, como los cambios de tiempo, los olores fuertes, los ruidos potentes y las luces brillantes pueden ser causa de dolor de cabeza.
  • Factores emocionales. Los problemas escolares, la relación con los amigos y las expectativas de los padres pueden aumentar el estrés y la ansiedad de los niños. Los niños con depresión pueden manifestar dolor de cabeza, en particular si tienen sentimientos de tristeza y soledad que no se reconocen fácilmente.
  • Ciertos alimentos y bebidas. Se sabe que el glutamato monosódico, un aditivo alimentario común que se encuentra en alimentos como el beicon, la mortadela y las salchichas tipo Frankfurt, es capaz de desencadenar cefaleas. También la cafeína de los refrescos de cola, el chocolate, el café y el té son responsables de cefalea.
  • Falta de sueño. El agotamiento físico es casa de cefalea en los niños.
  • Hidratación inadecuada. La falta de líquidos también es causa de cefaleas.
Tipos de dolor de cabeza

El dolor de cabeza es difícil de describir, especialmente en los niños. Algunos episodios de dolor de cabeza están relacionados con el estrés, mientras que otros son el resultado de una enfermedad o una lesión. Sin embargo, todas las cefaleas se clasifican en dos categorías principales: las cefaleas primarias y las cefaleas secundarias.

Cefaleas primarias

Las cefaleas primarias se desarrollan por sí mismas, en lugar de ser el resultado de una enfermedad o una lesión. Se llaman primarias porque no se encuentra ninguna lesión estructural que explique el dolor de cabeza. Los tipos de cefalea más frecuente en esta categoría son:

  • Cefalea tensional. Con frecuencia relacionada con el estrés, este tipo de dolor de cabeza representa el más frecuentemente padecido por los niños. Suele acompañarse de una sensación de tirantez o presión en la cabeza, el cuello y los músculos del cráneo.
  • Migraña. Alrededor del 10% de los niños en edad escolar experimentan migrañas, o jaquecas. Antes de la pubertad la migraña afecta por igual a niños y a niñas, pero durante la adolescencia es más frecuente en las chicas. El dolor de cabeza producido por la migraña puede ser más intenso e incapacitante y suele acompañarse de náuseas, vómitos y gran sensibilidad a la luz y los ruidos. A diferencia de la cefalea tensional, la migraña puede aparecer en periodos sin estrés o en momentos de ocio.
  • Cefalea en racimos. Este es el tipo menos común de dolor de cabeza en niños. Suele ser muy incapacitante y se manifiesta como un dolor agudo y punzante en un lado de la cara.
Cefaleas secundarias

Las cefaleas secundarias son el resultado de otras enfermedades o lesiones como loas siguientes:

  • Fiebre
  • Traumatismo craneal
  • Resfriado
  • Sinusitis
  • Faringe-amigdalitis
  • Otitis
  • Meningitis
  • Trastorno de la articulación temporo-mandibular y otros problemas de la mandíbula
  • Efectos secundarios de algunos fármacos
Cefaleas crónicas

Puesto que las cefaleas de los niños tienen muchas causas posibles, cada niño necesita una evaluación individualizada. Como regla de oro, hay que consultar con el pediatra si el niño tiene un dolor de cabeza que se repite con frecuencia más o menos semanal o padece un episodio de dolor de cabeza tan intenso que le impide asistir a la escuela o realizar otras actividades. Los niños demasiado pequeños para explicar qué les duele pueden llorar o mover la cabeza, lo cual indica un dolor intenso.

Los dos tipos más comunes de cefalea crónica son:

  • Migraña transformada. Comienza en forma de un episodio de migraña ocasional y se convierte en episodios prácticamente diarios.
  • Cefalea de rebote. Esto puede ser el resultado del abuso de ciertos medicamentos analgésicos de prescripción médica o de venta sin receta para el tratamiento de la cefalea tensional.
Diagnóstico de las cefaleas

En la mayoría de ocasiones el diagnóstico puede realizarse en la consulta del médico tras llevar a cabo una historia médica detallada y realizar una exploración física general y neurológica del niño. En ocasiones, puede ser necesario complementar los resultados de la historia y la exploración física con otras pruebas diagnósticas, como las técnicas de imágenes que habitualmente se realizan en los servicios de radiología de los hospitales. Las técnicas más comúnmente empleadas son:

  • Tomografía computarizada (TAC o escáner). Esta exploración diagnóstica emplea los rayos X para proporcionar una visualización completa de todo el cerebro, a través de un equipo informatizado.
  • Resonancia magnética (RMN). La resonancia no emplea rayos X, sino que combina la energía electromagnética y las ondas de radio, junto con tecnología informatizada, para producir imágenes detalladas del cerebro.
¿Pueden prevenirse las cefaleas infantiles?

Sí. Unas pocas medidas generales y sencillas pueden ayudar a prevenir las cefaleas infantiles. He aquí las más útiles:

  • Reposo apropiado. Los niños y los adolescentes necesitan dormir mucho, al menos de 8 a 10 horas. Pero el exceso de sueño también puede producir dolor de cabeza, así que tampoco hay que dejar dormir a los niños durante todo el día.
  • Alimentación sana. Es importante que, como mínimo, el niño desayune, almuerce y cene, y a ser posible que desayune a media mañana y meriende a media tarde. Hay que asegurarse que el niño bebe suficiente agua, especialmente durante el tiempo caluroso y tras las actividades físicas.
  • Alerta ante el primer signo de dolor de cabeza. Si parece que el niño está desarrollando un episodio de dolor de cabeza, hacerle descansar, si es posible en una habitación tranquila, silenciosa y oscura.
  • Diario del dolor de cabeza.  Sirve para anotar los momentos y los lugares en los que ocurre la cefalea. También se puede incluir información sobre circunstancias particulares que pueden estar asociadas con la cefalea. Así pueden identificarse patrones o desencadenantes del dolor de cabeza.
  • Evitar los factores estresantes. Hay que estar alerta sobre los factores que producen estrés en el niño, como dificultades con los deberes del colegio o en las relaciones con los compañeros. Si el dolor de cabeza del niño parece estar relacionado con ansiedad o depresión, puede valer la pena consultar con el psiquiatra o el psicólogo infantil.
Tratamiento de la cefalea del niño

El tratamiento va a depender del tipo y la frecuencia de cefalea y de otros factores, pero en general se basa en:

  • Terapia conductual. Las cefaleas relacionadas con el estrés y la ansiedad son con frecuencia la culminación de varios factores físicos y emocionales. Si el niño muestra signos de estrés: cambios en la conducta, alteraciones del sueño o alimentarias, falta de interés en sus actividades favoritas, puede beneficiarse de la consulta con el psiquiatra o psicólogo infantil.
  • Medicamentos de venta sin receta. Los analgésicos como paracetamol e ibuprofeno son eficaces para el alivio inmediato del dolor de cabeza tensional de intensidad leve a moderada. A partir de los 16 años de edad, también puede emplearse aspirina para el alivio del dolor.
  • Fármacos de prescripción médica. Los derivados de la ergotamina y los triptanos, como almotriptan, eletrtiptan, naratriptan, rizatriptan sumatriptan y zolmitriptan son capaces de interrumpir la progresión de un episodio de migraña. Para la prevención de episodios de migraña crónicos, muy intensos o muy frecuentes suelen emplearse otras medicaciones como los antidepresivos tricíclicos, los betabloqueantes, los antagonistas del calcio y los anticonvulsivantes.
Sin embargo, hay que señalar que la estrategia terapéutica es distinta de un niño a otro y es la consulta con el médico, el pediatra, el neurólogo o el psiquiatra, la clave de un diagnóstico correcto y un tratamiento apropiado de la cefalea infantil.



Comentarios

cristina castillo
2014-06-01 19:17:55
mi hija tiene muchos dolores de cabeza acompañado de dolores de barriga ¡que puede ser?

angel
2009-07-28 06:21:15
mi hija tiene dolor de cabeza y de barriga ,ademas tiene fiebre que me rrecomiendan


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