Enfermedades - Infertilidad


La Píldora. Beneficios más allá del control de la fertilidad
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 27 de junio 2012
La píldora no se usa solo para el control de la natalidad. Después de cuatro décadas de uso, los médicos saben ahora que esta pequeña píldora tiene grandes beneficios, desde el tratamiento de los molestos síntomas que aparecen alrededor de la menopausia hasta la protección frente al cáncer.

Probablemente se ha preguntado alguna vez ¿y si existiera una píldora capaz de eliminar las sofocaciones, la sudoración nocturna, el insomnio y la sequedad vaginal que aparecen en los años de aparición de la menopausia? ¿Y si existiera una píldora capaz de reducir también el riesgo para la mujer de varios tipos de cáncer y de osteoporosis y de eliminar las menstruaciones abundantes e irregulares? Esta píldora, la Píldora, existe y ya ha cumplido los 40 años.

Y muchas mujeres aún no conocen sus beneficios, como la mejora o el alivio de los síntomas menopáusicos y la prevención de enfermedades a largo plazo. Numerosas encuestas demuestran que más de la mitad de las mujeres no son conscientes de los beneficios no anticonceptivos de la píldora y todavía piensan, erróneamente, que tomar anticonceptivos orales es arriesgado, sobre todo después de los 35 años de edad. Es hora de descartar estos malentendidos y de aumentar el conocimiento, más cercano a la realidad, sobre los beneficios de la píldora.

La increíble píldora menguante

Las pildoras para el control de la natalidad han recorrido un largo camino desde que fueron introducidas en nuestra sociedad. La píldora original contenía 5 veces más estrógenos y 10 veces más progesterona que las fórmulas actuales. Las mujeres que la tomaron en sus inicios, probablemente recuerden las náuseas matutinas y la sensación de hinchazón generalizada, o recuerden las terribles historias de que la píldora aumentaba mucho el riesgo de enfermedades cardiovasculares si se utilizaba más allá de los 35 años de edad. Lo que todavía sigue siendo cierto es que el tabaco y la píldora no deben mezclarse, ya que tal combinación aumenta el riesgo de sufrir un ictus o un infarto.

En la actualidad, gracias a las dosis muy inferiores, la mayoría de las mujeres toleran la píldora con más facilidad. Además existen regímenes combinados con dosis constantes de estrógenos y progesterona, de cantidad creciente de estrógenos con dosis constante de progesterona y viceversa. Si uno de estas combinaciones produce efectos secundarios molestos, se puede intentar otra. Pero todas ellas aportan beneficios más allá de la prevención del embarazo no deseado.

Sorprendentes beneficios para la salud

Quizá su ginecólogo le recomendará la píldora para lo que se denomina perimenopausia -es decir, la fase en que se experimentan los síntomas típicos de la menopausia unos años antes de que la menstruación desaparezca por completo. O su médico se la prescribirá para ayudar a eliminar el síndrome premenstrual, las menstruaciones dolorosas o porque padece usted de acné. Lo que quizá no sabe, es de que la píldora también proporciona otros beneficios para la salud, que pueden llegar a salvarle la vida. Entre otros, puede reducir el riesgo de:

- Cáncer de ovario. Cuanto más tiempo se esté tomando la píldora, mayor será la protección. Tras más de 10 años de tomar la píldora, el riesgo se ve reducido en un 60-80%. Este efecto protector parece durar al menos unos 15 años tras dejar de tomar la píldora. Se cree que esto se debe, en parte, a que la píldora inhibe la ovulación.
- Cáncer de endometrio (de útero). El riesgo puede reducirse hasta un 50%. Esta protección también puede durar hasta 15 años después de dejar la píldora.
- Cáncer colorrectal. El riesgo puede reducirse en un 35%. Se cree que el efecto protector se debe a una reducción en la concentración de ácidos biliares, que ayudan a digerir las grasas en el colon.
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Esta infección puede producir infertilidad a causa de cicatrices en las trompas de Falopio. La píldora reduce a la mitad el riesgo de EIP debido a que, según se cree, convierte el moco cervical en un medio hostil para las bacterias que provocan la infección.
- Osteoporosis. Los estrógenos de la píldora protegen los huesos igual que los estrógenos de la terapia hormonal sustitutiva, de modo que tomar la píldora refuerza los huesos. Así, cuando entre en la menopausia, un periodo de pérdida acelerada de masa ósea, ya estará jugando con ventaja.
- Quistes ováricos benignos. Tomar la píldora durante varios ciclos puede ser suficiente para llegar a eliminar un quiste ovárico. La píldora también disminuye el desarrollo de los quistes.

La píldora y el cáncer de mama

Los datos más recientes de la investigación médica no detectan un aumento del riesgo de cáncer de mama 10 o más años después de que la mujer haya dejado de tomar la píldora, en comparación con mujeres que nunca la habían tomado. Esto es cierto incluso para las mujeres con antecedentes familiares, es decir, otras mujeres de su familia más directa con este tipo de cáncer.

Las mujeres que nunca habían tomado la píldora tenían una incidencia de cáncer de mama ligeramente inferior a las que la tomaban en aquel momento y a las que la habían dejado en los últimos 10 años. No obstante, los científicos no creen que la píldora sea la causante de esta diferencia. Es más probable que la píldora ayude al crecimiento de un tumor que ya existe, más que ser la responsable de la aparición de uno nuevo.

La otra cara de la píldora

No existe una medicación sin riesgo, pero la píldora no se merece su mala reputación, especialmente desde la introducción de las dosis bajas. Sus riesgos, aunque pequeños, están relacionados con:

- Coágulos sanguíneos. A no ser que la mujer tenga una historia personal de riesgo de desarrollo de coágulos sanguíneos, el riesgo es muy bajo. Como máximo, podría aumentar de 1/10.000 a 2/10.000.
- Ictus. El riesgo con la toma de la píldora es insignificante, apenas un poco más que sin tomarla.
- Hipertensión arterial. Un reciente estudio mostró que las mujeres que habían tomado la píldora durante 5 o menos años tenían una presión arterial ligeramente superior. La presión diastólica (la “mínima”) era 3,9 mmHg superior a la de las mujeres que nunca la habían tomado.

¿Quién no debería tomar la píldora?

Aunque la píldora es muy segura para la mayoría de las mujeres, no debería tomarla si:

- Es fumadora, especialmente mayor de 35 años.
- Ha padecido anteriormente un ictus o coágulos sanguíneos.
- Padece alguna enfermedad hepática.

Podría tomarla aunque:

- Padezca diabetes
- Padezca hipertensión arterial
- Tenga factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, como enfermos del corazón en su familia o colesterol elevado

Consulte a su ginecólogo si padece alguna de las siguientes enfermedades, puesto que existen pros y contras en función de los riesgos individuales.




Comentarios

Chio
2016-03-14 07:23:53
He llegado a los 50s, menstruo regularmente, no tengo sofocos ni historial de coágulos. Fui usuaria de la píldora por muchos años, luego usé inyecciones y estuve un año sin método anticonceptivo slguno. Podrá reanudar la píldora por un año más?


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