Enfermedades - Glaucoma


Eficacia de la marihuana
Autor: Dra. Mercè Piera - Revisado: 0 de 0000
Una revisión del Institute of Medicine (IOM) de los Estados Unidos aduce más de 30 indicaciones médicas más o menos documentadas del cannabis

Una revisión del Institute of Medicine (IOM) de los Estados Unidos aduce más de 30 indicaciones médicas más o menos documentadas del cannabis. Sólo algunas se basan en resultados de ensayos clínicos controlados y muchas provienen de meras descripciones anecdóticas. No obstante, la diversidad de funciones del sistema cannabinoide puede determinar en un futuro próximo que la planta del cáñamo, el THC y/o sus derivados puedan tener aplicaciones terapéuticas muy diversas. De hecho, una parte importante de la investigación dedicada al desarrollo de nuevos derivados se dirige a obtener un efecto más específico sobre algún órgano o sistema en particular.

Profilaxis y tratamiento de las náuseas y vómitos secundarios a la quimioterapia antineoplásica: Es la indicación más bien documentada. Se han realizado numerosos estudios, entre ellos como mínimo 11 ensayos clínicos controlados, en un total de 544 pacientes, en lo que se ha demostrado que el THC es igual o superior a placebo o a otros antieméticos como proclorperazina o metoclopramida (Ann Intern Med, 126, 791-798, 1997). Se han realizado cuatro estudios sobre nabilona en esta indicación sobre un total de 100 pacientes, pero sólo uno fue un ensayo clínico controlado en 22 niños y la nabilona (2-3 mg al día) fue superior a proclorperazina. En el resto de estudios, los pacientes refirieron una mejora subjetiva de los síntomas. No se han publicado ensayos clínicos en los que el THC u otros cannabinodies se hayan comparado con antagonistas de la serotonina (ondansetron y similares), que son los antieméticos considerados actualmente de elección en esta situación.

Síndrome de anorexia-caquexia: En algún estudio de corta duración en pacientes con este síndrome que puede presentarse en enfermos con sida o en ciertos cánceres en fase terminal, se ha visto que el dronabinol aumenta el apetito y ayuda a mantener el peso (Informe IOM, 1999). En un ensayo clínico en 139 pacientes con sida, el dronabinol (5 mg al día durante seis semanas) fue más eficaz que el placebo en aumentar el apetito y en mantener el peso (J Pain Management, 10, 89-97, 1995). Actualmente, se está llevando a cabo un ensayo clínico con marihuana fumada en pacientes con sida.

Dolor oncológico: En un ensayo clínico a doble ciego controlado con placebo en 10 pacientes, el THC a dosis de 15 y 20 mg por vía oral produjo una analgesia significativa (J Clin Pharmacol, 15, 139-143, 1975). En otro ensayo en 36 pacientes, una dosis única de 10 mg de THC por vía oral fue tan eficaz como 60 mg de codeína, y una de 20 mg de THC fue equivalente a 120 mg de codeína; no se registraron efectos adversos importantes del THC (Clin Pharmacol Ther, 18, 84-89, 1975).

Espasticidad muscular: El cánamo y alguno de sus derivados sintéticos han sido propuestos para el tratamiento sintomático de la espasticidad muscular en pacientes con esclerosis múltiple y lesionados medulares, y para el de las alteraciones del movimiento de la enfermedad de Parkinson, la corea de Huntington, el síndrome de Gilles de la Tourette e incluso en la epilepsia. De momento, la eficacia del cánamo en el tratamiento de la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple y lesionados medulares se basa en los resultados de tres ensayos clínicos controlados con placebo en un número limitado de pacientes y en numerosas observaciones anecdóticas de mejoras subjetivas. En el primero de estos ensayos con cánamo fumado, controlado con placebo y a doble ciego en pacientes con esclerosis múltiple, estos manifestaron una sensación de mejoría, aunque la valoración del equilibrio muscular y la postura por parte de los investigadores mostró un empeoramiento (Drugs, 60, 1303-1314, 2000). En los otros dos ensayos, controlados con placebo, sobre un total de 20 pacientes, el THC por vía oral (en dosis única de 5-10 mg en un estudio y de 2,5 a 15 mg una o dos veces al día durante 5 días en el otro) produjo una mejoría de la espasticidad evaluada por pacientes y por examinadores (Drugs, 60, 1303-1314, 2000). Actualmente, se está llevando a cabo un ensayo clínico sobre esta cuestión en el Reino Unido, del que se esperan los resultados para el 2003.

Alteraciones del movimiento: La mayoría de publicaciones describen pequeñas series de pacientes, como es el caso de 5 enfermos de distonía que mejoraron con marihuana fumada. En un estudio cruzado a doble ciego y controlado con placebo en 15 pacientes afectados de corea de Huntington, el cannabidiol no causó ni mejoría ni empeoramiento de los síntomas (Drugs, 60, 1303-1314, 2000). Se han descrito cinco pacientes con enfermedad de Parkinson que presentaron una mejora subjetiva del temblor después de fumar marihuana, pero esta mejora no fue constatada por los evaluadores (Informe IOM, 1999). En tres estudios a doble ciego controlados con placebo en 30 pacientes con epilepsia tratados con 200-300 mg de cannabinol en combinación con fármacos antiepilépticos, solamente desaparecieron las convulsiones en 4 pacientes y en otros 4 se registró una mejora parcial durante un periodo de observación de 4,5 meses (Informe IOM, 1999). Los conocimientos actuales sobre el sistema endocannabinoide no sugieren que el cannabis pueda ser eficaz en esta indicación.

Glaucoma: El THC disminuye la presión intraocular con una intensidad relacionada con la dosis (Arch Ophtalmol, 116, 1433-1437, 1998). No obstante, este efecto dura poco debido a que el THC desaparece rápidamente del humor vítreo y persiste solamente mientras el fármaco está presente en el organismo. Estas características limitan su utilidad en el tratamiento del glaucoma. Así, algunos enfermos en nuestro medio lo suelen tomar en forma de marihuana fumada. Actualmente, se están desarrollando complejos transportadores y fijadores del THC y derivados que permitan obtener un efecto prolongado después de su administración tópica en gotas (Arch Ophtalmol, 116, 1433-1437, 1998).

Asma: La nabilona tiene un efecto dilatador sobre los bronquios en voluntarios sanos que hasta el momento no ha sido reproducido en pacientes asmáticos.

Sedación: Se ha evaluado el posible efecto ansiolítico de la nabilona, obteniéndose resultados discrepante. En un estudio en voluntarios sanos, el diazepam fue superior a la nabilona como ansiolítico. En 9 pacientes con glaucoma disminuyó la presión intraocular. En la actualidad, se están investigando análogos sintéticos del THC en diversas indicaciones: efecto neuroprotector en el traumatismo craneoencefálico y en el ictus, tratamiento del glaucoma, la corea de Huntington y la espasticidad muscular, y desintoxicación de opiáceos, entre otros.




Comentarios

Miguel
2009-10-13 06:04:44
Es simplemente una nota informativa, no deberia ponerse como curso de una hora enla biblioteca de la facultad de biologia vi en una visita un compenio de estudios farmacológicos detallado sobre la cannabis llamado Mariguana 2000, seia bueno indagar sobre el


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