Enfermedades - Aborto


Día Mundial de la Salud 2000: Sangre Segura
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 5 de abril 2013
El 7 de abril del 2000 se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Salud, dedicado este año a la donación de

La sangre es una fuente de vida que fluye en cada persona y puede ser compartida con los demás. La sangre salva vidas; la sangre segura empieza por cada uno de nosotros. Esta fuente única de la que dependen todas las vidas puede ser compartida. Gracias a ello, todos y cada uno de nosotros, ciudadanos del mundo, podemos ayudar a los demás.

"¡Qué puede hacer usted!

Las personas de todo el mundo necesitan sangre

¡Cuán a menudo ha visto una situación en la que le gustaría poder hacer algo para ayudar!

Lo que sí que puede hacer es donar sangre. ¡Hágase donante de sangre!

Si ha donado sangre alguna vez, vuelva a hacerlo "

Sangre, el fluido de la vida

La fuerza vital en todo ser humano, independientemente de su color, raza o credo, fluye a través de sus arterias y de sus venas. Es un líquido rojo que, dependiendo de si está sano o enfermo, lleva buenas o malas noticias. Sus diferentes componentes forman un sistema de transporte y defensa altamente desarrollado que da vida y salva vidas.

La sangre es un mundo entero en sí misma; cada uno de sus componentes tiene un trabajo específico. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno a todo el organismo. El plasma transporta proteínas, incluidos los anticuerpos y los factores de la coagulación, y nutrientes como la glucosa para la energía de todo el cuerpo. Los glóbulos blancos constituyen un mecanismo de defensa frente a la enfermedad. Y las plaquetas garantizan que se detengan las hemorragias. La sangre también transporta los productos de desecho de todos los órganos que han de ser eliminados del cuerpo.

Alrededor del 40-45% de la sangre está formado por los glóbulos rojos que transportan el oxígeno. El 55-60% restante es plasma en el que se encuentra una pequeña proporción de glóbulos blancos que defienden el organismo, de factores de la coagulación y de plaquetas. Todos los diferentes componentes de la sangre pueden ser utilizados de forma independiente y cada uno de ellos juega un importante papel en salvar las vidas de diferentes individuos de la comunidad

La sangre es algo vivo que puede ser transfundido para salvar vidas. Una gran pérdida de sangre a causa de un accidente o una enfermedad puede producir un shock. Cuando falta el oxígeno el cerebro no puede funcionar y el corazón no puede bombear sangre. La sangre también es la primera unión vital entre la madre y su hijo. La salud de una persona puede ser determinada por el estado de su sangre, que revela las funciones más íntimas del organismo. Los científicos de hoy en día pueden diagnosticar e investigar complejas enfermedades solo examinando la sangre. Pero la sangre también puede transmitir enfermedades de una eprsona a otra.

Una persona sana tiene una sangre sana. La sangre sana puede salvar, y de hecho salva vidas.

El cuerpo humano organiza sus defensas a través de la sangre. La sangre fluye a través de todos los órganos y durante su viaje detecta la presencia de elementos extraños e identifica cualquier cambio en las condiciones normales de salud. Las señales biológicas internas desencadenan reacciones de ataque frente a virus y otros microorganismos con objeto de proteger al cuerpo. Los diferentes tipos de glóbulos blancos tienen diferentes funciones pero su objetivo es común, atacar y destruir al invasor. La sangre transporta los residuos de esta batalla a otros órganos para su eliminación del organismo. Los anticuerpos, que protegen de la enfermedad y la infección, se encuentran en el plasma.

El volumen medio de la sangre en un adulto es de 4-5 litros, es decir, alrededor del 8% del peso corporal. La sangre contiene entre 4 y 5 millones de glóbulos rojos, entre 4.000 y 11.000 glóbulos blancos, y entre 150.000 y 400.000 plaquetas por milímetro cúbico. Los glóbulos rojos viven unos 120 días, los glóbulos blancos unos 3-9 días. Constantemente se genera sangre nueva en la médula ósea

Puesto que la sangre refleja el estado general de salud del cuerpo, el análisis de la sangre puede revelar la existencia de enfermedades. Algunas de ellas pueden afectar a las distintas células de la sangre, deteriorando el sistema de defensa del organismo y predisponiendo a su muerte. En el caso de algunas enfermedades transmitidas genéticamente, la forma de las células sanguineas y su funcionamiento se ven afectados.

Del útero a la vida

Desde el día en que se concibe una nueva vida humana, la sangre tiene un papel nutritivo y de génesis de vida. En el útero, la sangre de la madre garantiza que al feto le llega suficiente oxígeno y nutrientes, y suficientes anticuerpos de la madre para protegerlo frente a las enfermedades. Una vez fuera del útero, la sangre tiene otro papel fundamental para el recién nacido, el de defensa frente a las enfermedades gracias a que ya empieza a producir sus propios anticuerpos.

Alrededor de medio millón de mujeres mueren a causa del embarazo y del parto en todo el mundo cada año, principalmente en los países en desarrollo. En algunos casos, en el momento del nacimiento se puede producir una gran pérdida de sangre y la madre puede llegar a morir. En estos casos una transfusión de sangre salvará su vida. Muchas mujeres no tienen acceso a una sangre segura y como consecuencia tienen un mayor riesgo de recibir sangre contaminada. Si solamente los individuos sanos donaran una cantidad suficiente de sangre segura y si toda la sangre donada fuera analizada sistamáticamente, muchas mujeres que mueren en el parto podrían seguir viviendo.

Cada vez que late el corazón de una persona, el 20% de la sangre bombeada va directamente al cerebro, llevándole el oxígeno vital para su supervivencia. Una persona normal tiene unos 25 billones de glóbulos rojos. Una mujer embarazada ve aumentado su volumen sanguíneo en un 45% aproximadamente en el momento del parto. Cada minuto del día se administran productos sanguíneos a personas por enfermedad o accidente

Cuanto mejor sea la salud de la madre, menos probable será que necesite sangre. Una apropiada asistencia desde el momento del embarazo, la identificación de los factores de riesgo y si es preciso, su tratamiento precoz, reducirán los riesgos y aumentarán las posibilidades de evitar una transfusión.

¿Qué es la "sangre segura"?

La "sangre segura" es la sangre que no contiene virus, parásitos, fármacos, alcohol, sustancias químicas ni otros factores extraños que pueden producir peligro, lesión o enfermedad al que la recibe. Las personas que donan sangre deben encontrarse bien de salud y no deben sufrir ni haber sufrido ninguna enfermedad grave. El receptor no debe ponerse en riesgo al recibir la sangre; el donante no debe poner a nadie en riesgo al donar sangre.

El mundo necesita sangre segura, pero solamente el 20-30% de los sistemas sanitarios mundiales son capaces de proporcionar una sangre segura en cantidad suficiente. Existe un número limitado de personas sanas donantes de sangre. Cada año se recogen unos 100 millones de unidades de sangre de donantes. Pero se necesitan muchos millones más para satisfacer las necesidades mundiales y garantizar la disponibildad de sangre cuando y donde sea necesaria.

La seguridad de la sangre y de los productos sanguíneos depende de muchos factores, empezando con el reclutamiento de donantes de sangre voluntarios y altruistas, de los que se ha eliminado todo riesgo. La seguridad se garantiza cuando se proporcionan condiciones higiénicas para la recolección de sangre, una oportuna selección de los donantes, un análisis correcto, un almacenamiento apropiado y un uso clínico adecuado de la transfusión

Aunque puede analizarse la sangre en busca de agentes infecciosos como virus, no puede ser tratada para destruir los virus y los microoganismos puesto que se destruirían también los glóbulos rojos. Los métodos de detección de microorganismos no suelen ser utilizados en los países pobres. La honestidad del donante en las respuestas a los cuestionarios y a las entrevistas es fundamental para una transfusión de sangre segura. Los donantes de sangre adquieren una gran responsabilidad cuando se ofrecen como salvadores de vidas.

Transmisión de virus y sangre

Algunas enfermedades que afectan las vidas de millones de personas están producidas por virus que se transmiten de una persona a otra a través de la sangre. Este riesgo puede ser reducido garantizando una transfusión de sangre segura.

El virus de la inmunodefiencia humana (VIH), transportado por la sangre y otros fluidos corporales, afecta ya a unos 33 millones de personas en todo el mundo y causa unos 2 millones y medio de muertes cada año. En algunos países, una de cada cuatro personas transporta el VIH, que puede infectar a otra persona durante la relación sexual. El virus también puede ser transmitido de la madre al hijo, en el interior del útero o a través de la leche materna. Los virus de la hepatitis que producen enfermedad hepática o incluso cáncer, también pueden ser transmitidos a través de la sangre.

Hasta el 5% de las infecciones por el VIH en los países en desarrollo pueden ser debidas a la transfusión de sangre contaminada por el VIH. La infección por el VIH a causa de una transfusión de sangre se desarrolla casi en el 100% de los casos. Esto puede ser prevenido fácilmente mediante programas de análisis de sangre seguros y accesibles

Existen formas de prevenir la transmisión de las enfermedades por la sangre. Pruebas sencillas pueden detectar la presencia de anticuerpos frente a tales virus en la sangre de una persona. Las pruebas para el VIH y los virus de la hepatitis y para otras infecciones se utilizan en muchos países, pero no en los suficientes. La OMS y el UNAIDS han trabajado con las empresas de diagnósticos para desarrollar y hacer accesibles pruebas rápidas, sencillas y baratas de analizar la sangre donada en busca de enfermedades infecciosas transmisibles. El análisis de toda la sangre donada debería ser sistemático. Esto permitiría que se realizaran solamente transfusiones de sangre segura.

Enfermedades genéticas y sangre

Algunas enfermedades genéticas pueden afectar a la sangre, como la hemofilia, la talasemia y la anemia de células falciformes. Las personas con estas enfermedades requieren transfusiones regulares de sangre segura para reemplazar su déficit de sangre.

Si cada capilar, vena y arteria del cuerpo de una persona se alinearan uno a continuación de otro, cubrirían una distancia de 150.000 kilómetros. Todo el hierro de la sangre de una persona normal formaría una uña de 5 centímetros de longitud; las dos terceras partes de este hierro se encuentran en los glóbulos rojos

La hemofilia, que afecta principalmente a hombres y que se presenta en alrededor de 1 de cada 5.000 recién nacidos varones, está causada por un déficit de factores de la coagulación: cuando la persona sufre un traumatismo, tiene riesgo de hemorragia grave. La identificación apropiada de la hemofilia se realiza midiendo el nivel de factores de la coagulación específicos en la sangre. Los análisis de sangre deben ser llevados a cabo en un laboratorio con un equipamiento adecuado y con experiencia en estos análisis. Hasta ahora,  con una asistencia correcta y el uso de productos que contienen los factores de la coagulación que faltan, incluso los pacientes con hemofilia más severa pueden llevar una vida casi normal. En la mayoría de países en desarrollo, la sangre es la única opción de tratamiento disponible.

Enfermedades transmitidas por vectores, parásitos y sangre

Muchos parásitos y virus que afectan a cientos de millones de personas en todo el mundo son transmitidos de persona a persona a través de insectos chupadores de sangre (vectores), y son transportados en el cuerpo a través de la sangre. Estas enfermedades son la malaria, la filariasis, el dengue, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis y la enfermedad del sueño africana. Algunas de estas enfermedades causan anemia severa o pérdida de sangre y puede ser necesario el uso de productos sanguíneos o transfusiones para su tratamiento. La malaria, que afecta a unos 300 millones de personas cada año, puede producir abortos, partos prematuros o recién nacidos de bajo peso o anémicos.

La transfusión se utilizó por primera vez durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) en donde la sangre era transportada hasta el frente en botellas de leche modificadas, limpias y esterilizadas. El primer banco de sangre móvil se utilizó durante la Guerra Civil española (1936-1939)

Medidas preventivas simples como dormir bajo una mosquitera puede proporcionar protección frente a las picaduras nocturnas de los mosquitos que transmiten la malaria y otras enfermedades transmitidas por los mosquitos. Los insecticidas apropiados, medidas higiénicas medioambientales para reducir las concentraciones de vectores y los métodos biológicos de control son lo que se utiliza habitualmente para combatir estas enfermedades.

La buena salud contribuye a una sangre segura

La buena salud depende del estilo de vida y de la prevención de enfermedades. Alimentarse con una dieta equilibrada y rica en vitaminas y micronutrientes, mantener un entorno medioambiental limpio y evitar las situaciones de riesgo ayudan a mantenter sanas a las personas y a su sangre. Una sociedad sana representa más sangre segura y una menor necesidad de transfusiones de sangre.

Los glóbulos rojos de la sangre fueron descritos por primera vez en 1658. Unos 250 años más tarde, fueron identificados los primeros cuatro grupos sanguíneos humanos: el A, el B, al AB y el O, y el factor Rh (Rhesus) que separaba a los individuos en Rh positivos y Rh negativos. Hoy en día, los especialistas pueden determinar los grupos sanguíneos de forma mucho más precisa, en unos 100 subtipos

La anemia por deficiencia de hierro es una de las deficiencias de micronutrientes más ampliamente generalizadas en el mundo. Afecta alrededor del 50% de los niños en edad pre-escolar y a las mujeres embarazadas en los países en desarrollo. En los niños afecta al crecimiento y deteriora su capacidad cognitiva. En las mujeres embarazadas aumenta el riesgo de enfermedad y de mortalidad materna. Los suplementos de hierro junto con una dieta rica en alimentos que contiene hierro pueden aumentar los niveles de hierro.

Una persona sana puede donar sangre segura tres o cuatro veces al año. Después de cada donación de sangre el cuerpo solo tarda 36 horas en reconstituir el volumen de líquido y 21 días en reponer los glóbulos rojos hasta sus valores normales. Los donantes de sangre son una pieza clave en numerosos tratamientos médicos y quirúrgicos y ahorran a su comunidad cientos de millones de pesetas

La educación, ya desde la escuela primaria, juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud de la sociedad y en la promoción de comportamientos sin riesgos, así como en la adopción de actitudes positivas ante la donación de sangre voluntaria, altruista, no remunerada. Incrementar la concienciación de las personas acerca de la importancia de la donación altruista de sangre aumentará el número de donantes habituales de sangre segura.

Donar sangre segura y salvar una vida

Cualquiera puede necesitar sangre en cualquier momento. Una enfermedad o un accidente grave puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, a cualquier hora del día mientras se trabaja o se viaja y la hemorragia grave es una amenaza para la vida. Por tanto, es en interés de todos el disponer de sangre segura en todo el mundo.

Gracias a la gente que dona sangre de forma anónima se salvan vidas. Todos los donantes de sangre deben saber que pueden salvar vidas solamente si la sangre que donan es segura, es decir, si está libre de infección. De la misma forma, cada persona debe entender que cuando dona sangre no segura, es decir, portadora de una enfermedad, es responsable de la transmisión de la infección, e incluso de la muerte, de otra persona.

La primera transfusión de sangre registrada en una vena o arteria tuvo lugar en Francia en 1667, pero no tuvo éxito. Se transfundió una copa de sangre de cordero a un individuo a través de un tubo de plata. El hombre sobrevivió a dos transfusiones y luego murió. No fue hasta el siglo XX que las transfusiones de sangre se conviertieron en una práctica médica segura

Un individuo con necesidad de sangre debe recibir la sangre más segura posible: es privilegio de un individuo donar sangre segura.

Demandando servicios y sistemas de sangre segura

En 1975, la Asamblea Mundial de la Salud propuso una resolución urgiendo a los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud:

a)     a promover el desarrollo de servicios nacionales de sangre basados en la donación de sangre voluntaria no remunerada;

b)     a legislar disposiciones sobre el funcinamiento de los servicios de sangre y emprender otras acciones necesarias para proteger y promover la salud de los donantes y receptores de sangre y de productos sanguíneos.

En los últimos años, la grave amenaza de infección por agentes como el VIH y los virus de la hepatitis B y C a los receptores de sangre y de productos sanguíneos ha evidenciado la urgencia de la necesidad de desarrollar servicios de tranfusiones de sangre seguros y efectivos. Subrayando la demanda de esfuerzos tanto la OMS como la International Federation of Red Cross and Red Crescent Societies (Federación Internacional de las Sociedades de la Cruz Roja y la Luna Creciente Roja) demandan tranfusiones de sangre de calidad. Existe una necesidad global de más sangre segura y de programas de sangre coherentes y sostenibles.

Incluso hoy, hasta 13 millones de donaciones en todo el mundo no son analizadas para el VIH y los virus de la hepatitis B y C. Esto ocurre principalmente en los países en desarrollo, en donde el 80% de la sangre proviene de donantes remunerados o compensados y donde existe un elevado número de personas infectadas entre la población donante. En cualquier servicio de donación de sangre en el que se analice para el VIH, se debe ofrecer la recomendación del análisis voluntario de las personas en relación al VIH

La OMS y la International Federation recomiendan que:

·         todos los adultos consideren si pueden ser donantes de sangre y si lo son, que se conviertan en donantes regulares;

·         la terapia de la transfusión de sangre sea accesible, sin discriminación, para todos los que la necesiten;

·         la educación civil debería iniciarse en las escuelas y a todos los niveles y debería incluir educación en cuanto a la donación de sangre;

·         las autoridades sanitarias deberían poner en marcha estrategias y programas de educación y promoción de la asistencia sanitaria preventiva, proporcionar alternativas a la sangre para la restitución de líquidos y permitir el acceso a los fármacos esenciales que pueden reducir las necesidades de transfusiones;

·         todas las donaciones de sangre deberían ser analizadas de forma sistemática antes de su uso.




Comentarios

ecuatoriana
2009-12-14 08:11:46
mi hermano tuvo un accidente y perdio mucha sangre y le hicieron una operacion de rodilla y de pelvis pero en vez de ponerle sangre le pusieron plasma, porque resulta que en esa clinica solo operan con plasma y no con sangre a las 6 horas de operarlo despues de estar muy bien, le dio un paro cardiaco y lo reanimaron y luego le volvieron a poner mas plasma y despues de estar bien le dio otro paro cardiaco y entro en terapia intensiva y murio, hay mucha gente que dice que fue porque le pusieron plasma y no sangre, quisiera que me aclarasen las dudas por favor, muchas gracias, y espero pronta contestacion


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