Artículos de Medicina 21


Piedras en el riñón: ¿qué comer? ¿qué evitar?
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 17 de marzo 2017

Los cálculos renales, o piedras en el riñón, pueden prevenirse mediante cambios en la cantidad de sodio, proteína animal, calcio y oxalato que se consume en la alimentación diaria 


Un cálculo renal es una masa dura formada por cristales que se encuentran en la orina. Normalmente son productos residuales que se eliminan por la orina, pero si se acumulan acaban produciendo un cálculo. Pueden ser de pequeño tamaño, como un grano de arena, o grandes como una perla. La mayoría de cálculos pasan desapercibidos y son eliminados si producir molestias. Algunas veces no se eliminan sino que se enclavan y son fuente de bloqueo del flujo de orina y gran dolor de tipo cólico.

Son síntomas del cólico renal por enclavamiento de un cálculo en la vía renal:

- dolor intenso en un lado de la zona lumbar

- sangre en la orina

- fiebre y escalofríos

- vómitos

- orina que huele mal o está turbia

- sensación de escozor o quemazón al orinar

 

El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración física y se confirma con pruebas de imagen: ecografía, urografía, tomografía computarizada abdominal (TAC), en ocasiones con el empleo de un contraste que se inyecta por vía venosa.

 

El tratamiento suele necesitar medicinas contra el dolor y aumentar la ingesta de líquido para movilizar el cálculo. En los casos más graves, si el cálculo no se mueve, puede ser necesario un tratamiento más invasivo como la litotricia, o incluso quirúrgico, como la ureteroscopia o la nefrolitotomía.


El tratamiento suele necesitar medicinas contra el dolor y
aumentar la ingesta de líquido para movilizar el cálculo

 

Para la prevención de los cálculos se recomiendan modificaciones en los hábitos alimentarios y cambios en la dieta. Estos cambios dependerán, fundamentalmente, del tipo de cálculo que se tenga, es decir de su composición: cálculos de oxalato cálcico, de fosfato cálcico o de ácido úrico, que son los más frecuentes.

 

Tipo de cálculo renal

Modificación en la dieta

Cálculos de Oxalato Cálcico

  • Reducir sodio
  • Limitar la proteína animal
  • Reducir oxalato
  • Consumir suficiente calcio

Cálculos de Fosfato Cálcico

  • Reducir sodio
  • Reducir proteína animal
  • Consumir suficiente calcio

Cálculos de Ácido Úrico

  • Limitar proteína animal

 

Reducir sodio

El sodio se encuentra fundamentalmente en la sal, pero también en las conservas enlatadas, precocinados y comida "rápida", así como en condimentos y carnes envasadas. La recomendación general es reducir el consumo de sodio a unos 2 gramos al día.

También hay sodio en ingredientes "escondidos", como el bicarbonato sódico, el fosfato disódico, el glutamato monosódico, el alginato sódico o el nitrato de sodio. Hay que leer atentamente las etiquetas de los alimentos envasados para descubrir esta fuente de sodio.

 

Limitar proteína animal

Para reducir la ingesta de proteína animal hay que reducir el consumo de alimentos de origen animal: carne roja, vísceras de animales y marisco. También hay que evitar el consumo de bebidas y alimentos azucarados y alcohol.

A cambio, hay que aumentar el consumo de vegetales ricos en proteínas: legumbres (lentejas, garbanzos, judías, guisantes); soja y tofu; frutos secos (nueces, almendras, avellanas, pistachos, pipas).

 

Reducir oxalato

Para reducir la ingesta de oxalato hay que reducir el consumo de los siguientes alimentos: nueces, cacahuetes, pipas, espinacas, germen de trigo, chocolate.

 

Consumir suficiente calcio

El calcio de los alimentos NO es la causa de los cálculos de oxalato cálcico. El calcio no es el enemigo, ¡es el sodio!. De hecho, hay que consumir suficiente calcio alimentario cada día, tanto para prevenir los cálculos de oxalato cálcico como para fortalecer nuestros huesos.

Son fuentes ricas de calcio la leche, el yogur y el queso, así como los productos lácteos del tipo de la leche desnatada y la leche de soja enriquecidas con calcio.


El calcio de los alimentos NO es la causa de los cálculos de oxalato cálcico.
El calcio no es el enemigo, ¡es el sodio! 


¿Y el peso?

Los estudios han demostrado que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para los cálculos renales, en particular los de ácido úrico.

 

¿Y el agua?

Beber suficiente líquido es la medida preventiva más importante frente a los cálculos renales. Excepto en los casos de insuficiencia renal, se recomiendan al menos 2 litros de líquido al día, preferiblemente en forma de agua.

 

¿Se puede hacer algo más?

Sí. Los estudios demuestran que el citrato potásico previene la formación de cálculos renales e incluso puede ayudar a deshacer los que se están formando. Así que los zumos de frutas cítricas: naranja, limón, lima, etc., serán beneficiosos. Pero, ojo, preferiblemente naturales y ¡sin azúcar!

 




Comentarios

No se encontraron resultados.

Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.