Artículos de Medicina 21


Una de síndromes. Parte I
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 2 de marzo 2017

En medicina existen muchas enfermedades, muchísimas. Algunas tienen nombres sencillos, otras son auténticos trabalenguas, casi impronunciables. A otras se les pone el nombre de su descubridor, como homenaje. Unas son frecuentes, otras raras. 


En algunos casos, los investigadores o científicos que han descubierto una enfermedad "nueva", o una agrupación de síntomas que se presentan en todos los casos de los pacientes que las sufren, en lugar de darle su nombre, la bautizan con términos curiosos, descriptivos, incluso divertidos aunque las enfermedades no lo sean en absoluto. ¡Imaginación al poder!

 

Síndrome del hombro de la noche de bodas

A pesar de este nombre tan sugerente, este síndrome técnicamente se denomina parálisis del nervio radial del brazo. La lesión del nervio radial produce la imposibilidad de realizar el movimiento de extensión de la muñeca, que cuelga fláccidamente. Se produce por lesión del nervio radial a nivel del hueco entre el hombro, la clavícula y el tórax, justo donde la chica apoya su linda cabeza para dormir abrazada a su chico durante toda la noche (de ahí el nombre). En estos casos, la parálisis suele ser pasajera, aunque otras causas más traumáticas pueden producir una parálisis muy duradera y difícil de recuperar totalmente.

 

Síndrome de la piel de mariposa

Que nombre tan bonito para una enfermedad terrible, la epidermólisis ampollosa. En este trastorno hereditario, las pequeñas lesiones sobre la piel dan lugar a áreas de formación de ampollas, donde la piel, literalmente se despega y cae. Los pacientes con esta enfermedad tienen una piel extremadamente sensible y frágil y en algunos casos más graves, también hay compromiso de órganos internos.

 

Síndrome del robo de la subclavia

Este síndrome con nombre de título de película de Alfred Hitchcock (por ejemplo) se debe a una estenosis del punto de inicio de la arteria subclavia, que circula por debajo de la clavícula hacia el brazo. A causa de esta falta de aporte de sangre por la arteria subclavia, se "roba" sangre desde la arteria vertebral que lleva sangre hacia el cerebro, para llevarla hacia el brazo.

 

Síndrome de las lágrimas de cocodrilo

El paciente afectado de este síndrome llora cuando come o produce saliva pensando en los alimentos. Se debe a una regeneración anómala del nervio facial después de haber sufrido una parálisis, donde el mismo fascículo nervioso que produce saliva, también produce lagrimeo. A pesar del sentido que se le da a las lágrimas de cocodrilo, éstos no sueltan lagrimillas de pena cuando se están comiendo un ñu o una cebra.

 

Síndrome del maullido del gato

Del francés crit du chat, este síndrome, conocido también como enfermedad de Lejeune, está causado por una alteración cromosómica, concretamente en el brazo corto del cromosoma 5. Es una enfermedad congénita y el nombre del síndrome se debe a que el llanto del recién nacido tiene un tono alto parecido al maullido de un gato. Además de este signo descriptivo del llanto, el síndrome cromosómico produce otras alteraciones, malformaciones y discapacidad intelectual en el paciente.

 

Síndrome del desfiladero de los escalenos

Este síndrome con nombre de destino turístico de aventura, también denominado del desfiladero torácico o costoclavicular, se debe a la compresión de las estructuras nerviosas y vasculares a su paso por la zona comprendida entre el cuello (por delante de los tres músculos escalenos), la clavícula y la zona superior del tórax (músculo pectoral mayor). Suele producir dolor que se irradia al brazo y es más frecuente en mujeres.

 

Síndrome de la mano extranjera

También conocido como de la mano ajena, de la mano alienígena, de la mano extraña o síndrome del Dr. Strangelove (por la película del mismo nombre). En este síndrome neurológico, el paciente no siente su mano como propia, puede creer que está controlada por un extraño (un alienígena o incluso ¡el diablo!) ya que la mano realiza movimientos descoordinados, involuntarios e incontrolables.

 

Síndrome de la silla turca vacía

A pesar de que este síndrome parece tener nombre de novela de misterio, se trata de una patología que se diagnostica mediante pruebas de imágenes cerebrales: resonancia magnética y tomografía computarizada. El término silla turca se refiere a una prominencia ósea en el centro de cráneo que en las radiografías tiene aspecto de un tipo de silla para montar a caballo propia de Turquía. Y se denomina vacía a causa de la supuesta desaparición de la hipófisis, un órgano pequeño pero importante situado en el centro de la base del cerebro, que normalmente está apoyado en la silla turca. En realidad no ha desaparecido, solamente está fuera de su sitio habitual,  es más pequeña de lo normal, por diferentes causas.

 

Síndrome del uno y medio

Este síndrome con nombre de juego de azar, también conocido como síndrome del uno y medio de Fisher, se debe a una lesión neurológica que altera la movilidad normal de los ojos. UNO: hay una parálisis completa de los movimientos del ojo, normalmente en sentido horizontal, y MEDIO: hay una parálisis parcial del otro ojo (solo se mueve hacia su propia nariz).

 

Síndrome de la cola de caballo

Otra de animales. En este síndrome se altera la sensibilidad y la fuerza del área uro-genito-anal y las piernas por compresión de las raíces nerviosas del final de la médula espinal a nivel de las vértebras lumbares y sacras. En esta zona de la médula espinal, las últimas raíces nerviosas no tienen forma de cordón como el resto de la médula, sino que acaban en forma de penacho, como la cola de un caballo.

 




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