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Un estudio pone en cuestión las teorías comúnmente aceptadas sobre la evolución del virus de la gripe
Autor: J.R. - Revisado: 20 de febrero 2014
Un nuevo estudio ha reconstruido el árbol genealógico de la evolución del virus de la gripe, poniendo en cuestión algunos conceptos comúnmente aceptados hasta ahora, como por ejemplo que la mayor reserva del virus son las aves en estado salvaje.

Genealogía de la gripe: diferentes anfitriones, diferentes evoluciones
El estudio, publicado esta semana en la revista Nature, supone el análisis más exhaustivo realizado hasta la fecha de la relación evolutiva de las diversas cepas del virus de la gripe en diferentes especies anfitrionas (aves salvajes, pájaros domésticos, caballos, cerdos, humanos). Este árbol genealógico nos proporciona una visión muy clara de la evolución de todas estas variantes de la gripe en cada una de las especies anfitrionas, además de, según afirma el autor principal del estudio, el Dr. Worobey, cambiar nuestras ideas de cómo evolucionó el virus.

Los autores del estudio analizaron los datos de más de 80.000 secuencias genéticas del virus de la gripe A con un nuevo tipo de software, diseñado por el Dr. Rambaut de la Universidad de Edimburgo, estudiando su progresión en función de los diferentes ritmos evolutivos en cada especie anfitriona. Para que los datos tuvieran sentido y encajasen entre sí, fue necesario tener en cuenta que el virus evoluciona a distinto ritmo en cada especie anfitriona. Una vez hecho esto, “todo resulta mucho más lógico” comentó el autor principal del estudio. El virus de la gripe A se subdivide en 17 subtipos HA (H1-H17) y en diez subtipos de NA (N1-N10). Estas variantes coinciden con la mayor cantidad de variantes observada en aves. El nuevo árbol genealógico permitió ver qué variantes de gripe se trasladaron a qué especie anfitrión, y cuándo lo hicieron. También reveló que diversas partes del código genético de la gripe aviar no son ni remotamente tan antiguos como se creía hasta ahora. “Estamos viendo que la mayoría de los genes del virus de la gripe aviar tiene una historia extremadamente reciente, no mucho más antigua que la invención del teléfono” afirma Worobey. El equipo de investigación halló “fuertes indicios” que sugerirían que el virus de la gripe aviar experimentó un “cambio revolucionario” en el que la mayoría de su diversidad genética fue reemplazada de forma simultánea por algún nuevo tipo de variante.

Finales del XIX: Cambio revolucionario en la evolución del virus de la gripe
Las epidemias de gripe de las últimas décadas del siglo XIX permitirían datar en el último cuarto del siglo XIX este cambio revolucionario en la evolución del virus. En la década de 1870, Norte América se vio afectada por una gran epidemia de gripe caballar, que llegó a matar a cerca del 5% de la cabaña equina. La economía del país se vio muy afectada en una época en la que la mayoría de potencia motriz era de origen animal: la mitad de la ciudad de Boston ardió en el Gran Incendio de 1872 porque no se disponía de caballos para tirar de las bombas de agua y el ejército estadounidense tenía que combatir a los indios apaches a pie debido a la falta de monturas. Según Worobey, la sustitución de los genes en el virus de la gripe aviar coincide muy de cerca con la epidemia de gripe equina, virus que, según sus análisis, resulta ser la variante más cercana a la de la gripe aviar. Viene a confirmar esta teoría un artículo que detectó noticias en la prensa de la época que afirmaban que, pocos días después de que se declarase la epidemia de gripe equina, se dieron casos de gallinas y de otros tipos de aves domésticas muertas a causa de la gripe. “Existe la posibilidad”, concluye Worobey, “de que estos dos sucesos estuvieran conectados, a juzgar por lo que hemos visto en nuestros árboles genealógicos”. Esto no indica que el virus pasó de los caballos a las aves o viceversa, pero está claro que existe una estrecha relación entre ambas especies de virus.

¿Dónde surgió la gripe?
Con respecto a la especie humana, la investigación arroja nueva luz sobre un misterio que se planteó hace casi un siglo, cuando se declaró la pandemia de gripe de 1918: ¿dónde se originó? Los datos, afirma Worobey, indicarían que la mayor parte del genoma pasó a las aves en una fecha muy próxima a 1918 en el hemisferio occidental, y seguramente en Norteamérica en particular.

Los datos del artículo también ponen en cuestión la idea comúnmente aceptada de que las aves salvajes son la principal reserva de virus, y que de ahí pasa a aves domésticas y a otras especies, incluyendo a humanos. Por el contrario, la diversidad genética detectada en el virus de la gripe aviar tanto en aves domésticas como salvajes parece indicar que las epidemias podrían haber comenzado en aves domésticos. “Existen fuertes indicios de contagio de aves domésticas a aves salvajes” comentan los autores. “Los animales que criamos para proporcionarnos huevos y carne podrían modificar de forma substancial la diversidad de los virus en estado salvaje en cuestión de décadas. Esto ha sido una sorpresa”.

Fuente:   Nature


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