Actualidad Médica


Alerta sanitaria en Estados Unidos por brucelosis asociada al consumo de leche cruda
26 de febrero 2019
Tras la detección de un brote de brucelosis, el centro de control de enfermedades estadounidense ha emitido una alerta sobre el riesgo de consumo de leche sin pasteurizar.

Alerta por Brucelosis
El motivo de la alerta (19 estados se hallan en estado de alerta por la cepa RB51 de la batería brucella, un patógeno potencialmente mortal asociado a los productos lácteos sin pasteurizar. Esta cepa es resistente a tratamientos antibióticos de primera línea. Además, sus síntomas son parecidos a los del resfriado común o la gripe, de ahí que resulte difícil de diagnosticar.

Este brote concreto procede de leche cruda producida en una empresa localizada en Pennsylvania. Aunque por el momento tan sólo se ha identificado un caso de brucelosis, esta leche se distribuye en al menos 19 estados de la Unión. La alerta emitida por el CDC (Center for Disease Control, o Centro de Control de Enfermedades) comenzó a raíz de la investigación de un caso de brucelosis identificado en noviembre de 2018 en Nueva York. Los expertos identificaron la cepa RB51 en muestras de leche procedentes de una empresa de productos naturales y ecológicos de Quarryville, Pennsylvania. Según advierte el CDC, cualquier persona que haya consumido leche (u otros productos lácteos) de esta granja desde 2016 puede haber quedado expuesto al patógeno y debería hablar con un profesional sanitario.

Leche cruda y brucelosis
El consumo de leche cruda es una «moda» entre los partidarios de los productos ecológicos. La leche sin pasteurizar, afirman, contiene más nutrientes, probióticos y sabe mejor que la botella pasteurizada. Algunos llegan incluso a afirmar que la leche pasteurizada se asocia a diversas enfermedades como alergias, osteoporosis, afecciones cardíacas, problemas del crecimiento, o cáncer. No obstante, la pasteurización no reduce en absoluto el valor nutricional de la leche, ni causa intolerancia a la lactosa ni alergias. No se ha podido demostrar que la leche cruda tenga ningún valor nutricional ni saludable extra. Pero lo que sí que se ha podido demostrar, desde hace siglos, son los riesgos inherentes a su consumo: la pasteurización elimina toda una gama de patógenos potencialmente mortales como salmonella, E. coli, listeria o campilobacter. También destruye los organismos causantes de la fiebre tifoidea, tuberculosis, difteria, o la brucelosis propiamente dicha. Las fiebres de malta (que en algunos casos presenta complicaciones como la meningitis) que conocieron nuestras abuelas y que quedaron prácticamente erradicadas tras la prohibición de venta de leche sin pasteurizar, podrían volver gracias al consumo de leche cruda.

De hecho, gracias al consumo de leche cruda, patologías prevenibles como la listerioris o la intoxicación alimentaria están volviendo a aumentar. Según el CDC, tan sólo un 3,2% de la población estadounidense consume leche cruda, y un 1,6% consume productos lácteos no pasteurizados. No obstante, estos productos son la causa del 96% de enfermedades provocadas por productos lácteos contaminados. Es decir, 849 veces más enfermedades y 45 veces más hospitalizaciones que la provocada por productos lácteos pasteurizados. En España, el consumo de productos lácteos crudos fue tema de actualidad en julio de 2018, cuando el ministerio de sanidad, para proteger a la población, anuló la decisión de un gobierno autonómico de autorizar la distribución y venta de leche cruda.

Fuente:   CDC


Comentarios

No se encontraron resultados.

Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.