Actualidad Médica


Investigan mecanismos moleculares asociados a autismo, trastorno bipolar y esquizofrenia
21 de diciembre 2018
Diversos estudios han vinculado cambios en el ADN con sus efectos moleculares en el cerebro, lo cual revela nuevos mecanismos de patologías psiquiátricas. Estos hallazgos proporcionan una hoja de ruta para el desarrollo de una nueva generación de terapias para enfermedades como el autismo, la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

Genoma y patologías mentales. El consorcio PsychENCODE.
Desde la finalización del pionero proyecto del genoma humano, en 2003, se han descubierto centenares de puntos en el ADN (las denominadas variantes genéticas) asociados a trastornos psiquiátricos como el desorden de espectro autista y la esquizofrenia. Una serie de artículos publicados en Science por investigadores de la UCLA, en cooperación con colaboradores de más de una docena de instituciones de todo el mundo, proporcionan el mayor mapa realizado hasta la fecha de los mecanismos moleculares del cerebro. “Este trabajo nos proporciona eslabones perdidos, necesarios para comprender los mecanismos de los trastornos psiquiátricos”, comenta uno de los autores principales de dos de estos estudios, Dr. Daniel Geschwind.

Durante los últimos diez años, los científicos se han dedicado a la realización de estudios genéticos de personas con trastornos psiquiátricos y comparar los resultados con individuos saludables para hallar genes con secuencias diferentes a los de las personas con algún tipo de enfermedad mental. No obstante, a menudo sus resultados daban lugar a más preguntas que respuestas. Los científicos no sólo descubrieron genes vinculados a las enfermedades; también descubrieron centenares de áreas del ADN entre los genes, denominado ADN regulatorio, que parecía estar relacionado a estas. Los científicos saben que esas secciones de ADN controlan cuándo, dónde y cómo se activan o desactivan los genes, de qué forma. Pero identificar qué “regiones regulatorias” afectan a qué genes (y por tanto, al ARN y a las proteínas codificadas por los genes) no es una tarea sencilla. En 2015, investigadores de diversas instituciones de todo el mundo formaron el consorcio PsychENCODE para estudiar con mayor detalle el ADN regulatorio del cerebro. Este consorcio ha estudiado las variantes genéticas asociadas a trastornos psiquiátricos, además de pautas de ARN y proteínas en más de 2 000 muestras de tejido cerebral de individuos sanos y individuos con algún tipo de enfermedad mental.

Sentar los cimientos «de incontables nuevos estudios».
En uno de los artículos publicados se describen estos nuevos datos, que ayudan a comprender el papel de decenas de miles de secciones de AND regulatorio en relación al ARN y proteínas del cerebro. Estos datos también revelan qué genes se expresan más a menudo al mismo tiempo, lo cual nos da inicios de nuevos procesos y vías biológicos. Este conjunto de datos está a disposición de la comunidad científica, que podrá utilizarlo como punto de partida para buscar nuevos mecanismos de enfermedad y posibles dianas terapéuticas. Según Geschwind, «tener datos sólidos de este alcance nos proporciona los cimientos para incontables nuevos estudios».

En un Segundo artículo, los científicos emplearon los datos de PsychENCODE para identificar de qué forma se altera la regulación las moléculas de ARN (ya sea niveles más elevados, o más bajos, o con estructuras alteradas) en autismo, esquizofrenia, y trastorno bipolar. Los investigadores examinaron los datos de unas 1 700 muestras de tejido cerebral que revelaron miles de moléculas de ARN que se pliegan de forma diferente –con diferentes secciones de material genético- o que están presentes en niveles más elevados, o inferiores, en los cerebros de personas con alguna de estas enfermedades psiquiátricas. Los datos revelaron algunas sorpresas. Por ejemplo, los niveles alterados de ARN asociados a la inflamación neuronal, así como las células del sistema inmunitario presentes en el cerebro presentaban trayectorias muy diferentes en personas con esquizofrenia, trastorno de espectro autista, o trastorno bipolar.

Asimismo, el estudio también demostró la importancia de estudiar tipos individuales de células en el interior del cerebro al analizar los nuevos datos de ARN. En algunos casos, el ARN empalmado (spliced) se asociaba con la enfermedad, pero sólo cuando el ARN estaba presente en ciertos tipos de células, y no en otras. Finalmente, los resultados del estudio del ARN revelaron nuevos genes implicados en las enfermedades: cinco con el autismo, 11 con el trastorno bipolar, y 56 con la esquizofrenia.

Estos datos, insisten los investigadores, no son más que el punto de partida para futuros estudios. «Esto es sólo la punta del iceberg», insiste uno de los investigadores. «El haber podido compilar los datos de 2 000 cerebros ha supuesto un avance revolucionario en la revelación de nuevos mecanismos genéticos, pero también nos indica lo mucho que todavía no sabemos».

Fuente:   http://newsroom.ucla.edu/releases/genetic-missing-links-underlying-psychiatric-diseases


Comentarios

No se encontraron resultados.

Añadir Comentario

* Este es un espacio de participación entre lectores. Las preguntas no tienen por qué ser respondidas por los expertos obligatoriamente.