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Elección de un método anticonceptivo
Autor: Dr. Salvador Giménez - Revisado: 22 de marzo 2016
La anticoncepción, también conocida como planificación familiar o control de natalidad, abarca toda una serie de métodos utilizados por parejas e individuos sexualmente activos con la finalidad de prevenir el embarazo.

La anticoncepción, también conocida como planificación familiar o control de natalidad, abarca toda una serie de métodos utilizados por parejas e individuos sexualmente activos con la finalidad de prevenir el embarazo. Así, la planificación familiar implica la adopción voluntaria de alguna forma de anticoncepción con la finalidad de conseguir una maternidad y paternidad más responsables y el desarrollo de una sexualidad más plena.

Las razones para utilizar las técnicas anticonceptivas van desde la opción personal de dejar de tener niños, de no tenerlos nunca, o de aplazar el embarazo hasta la presencia de motivos médicos que pueden poner en peligro la salud de la madre o el feto, como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacasinfección por VIH.

Actualmente la salud reproductiva se reconoce como un derecho fundamental de la persona. En 1984 el Programa Euro/OMS de Sexualidad y Planificación Familiar incluyó entre sus objetivos el incrementar la calidad de vida de individuos, parejas, familias, adolescentes y otros grupos, a través de la promoción de la salud maternoinfantil, la planificación familiar y la sexualidad responsable. La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, la Conferencia Mundial de la Mujer, la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social y la Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos han ratificado el derecho a elegir el número de hijos que se desea tener.

Selección de un método anticonceptivo Los distintos métodos anticonceptivos tienen como objetivo bloquear el proceso de la concepción. Estas acciones pueden tener lugar en distintos puntos de los mecanismos fisiológicos del ciclo menstrual de la mujer y de la reproducción.

La elección de cualquier método para evitar el embarazo es una decisión de la pareja una vez informada de las ventajas, inconvenientes y limitaciones que pueden surgir de cada uno de los métodos.

Los factores a tener en cuenta a la hora de elegir un método anticonceptivo son:

Viabilidad: ¿Es necesaria la prescripción o el control por parte de un médico para llevar a la práctica este método?

Coste: ¿Es el mejor método para el individuo o pareja, teniendo en cuenta el coste a afrontar en caso de un embarazo no deseado?

EficaciaLa valoración de un método anticonceptivo suele basarse en estadísticas, es decir, en el número de embarazos observados en 100 mujeres usando ese método durante un período de un año. La seguridad que aportan los anticonceptivos hormonales no se puede alcanzar, hoy día, con ninguno de los otros métodos anticonceptivos reversibles, y dentro de ellos, son los preparados combinados los que ofrecen la máxima seguridad anticonceptiva.

Embarazo no planificado: En el momento de elegir un método anticonceptivo hay que tener en cuenta la posibilidad de un embarazo no planificado. Así, en el caso de considerar esta situación como posiblemente desastrosa, es necesario optar por un método de gran efectividad. Por el contrario, si una pareja simplemente desea aplazar el embarazo pero cree que si este se produce antes de lo esperado no pasa nada, pueden optar por un método menos efectivo.

Riesgo para la salud: La seguridad potencial de los diferentes métodos anticonceptivos debe considerarse individualmente en cada usuario. Algunos métodos de planificación familiar no son viables debido a sus riesgos para la salud (por ejemplo, los anticonceptivos orales normalmente no son recomendables para mujeres mayores de 35 años y fumadoras).

Beneficios: A la hora de seleccionar un método convierten tener presente los beneficios adicionales que cada uno de ellos puede ofrecer y que lo convierten en el más adecuado para cada mujer. Por ejemplo, algunos ofrecen protección frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS), especialmente los de barrera y los espermicidas. Los anticonceptivos orales disminuyen el riesgo de anemia ferropénica relacionada con las pérdidas menstruales, tienen un efecto protector para los cánceres de endometrio y ovario, al igual que frente a la patología benigna de la mama, quistes benignos de ovario y miomas uterinos, además de mejorar la dismenorrea, la enfermedad inflamatoria pélvica y las molestias relacionadas con la ovulación. Los que contienen acetato de ciproterona mejoran las manifestaciones clínicas del acné y el hirsutismo.

Implicación de la pareja: Antes de decidirse por un método concreto es importante considerar la disposición de la pareja a aceptar, colaborar o aportar un método determinado de control de natalidad.

Aceptación: Diversos motivos culturales, religiosos y éticos condicionan el rechazo o la aceptación de los distintos métodos anticonceptivos.

Enfermedades acompañantes: Diversas situaciones pueden contraindicar la utilización de un método. El dispositivo intrauterino (DIU), por ejemplo, no puede ser utilizado en mujeres con miomas uterinos y los anticonceptivos orales tienen una serie de contraindicaciones específicas.

Reversibilidad: Un método irreversible no es adecuado en una mujer joven y nulípara, pero puede ser el idóneo en una mujer de mayor edad que ya ha completado su deseo de reproducción.

Frecuencia de relaciones sexuales y cambios de pareja: Es recomendable usar un método de barrera cuando las relaciones son esporádicas o existe un cambio frecuente de compañero/a sexual, y un método continuo como la píldora anticonceptiva en mujeres con pareja estable y que mantienen relaciones regularmente.

Edad y paridad: Son características que pueden desaconsejar algunos métodos. Por ejemplo, el DIU no es recomendable en una mujer nulípara pues su orificio cervical es excesivamente estrecho. Tipos de métodos anticonceptivos Las técnicas anticonceptivas actuales tratar de interrumpir el proceso de la concepción actuando de distintos modos. Algunas poseen más de un mecanismo de acción anticonceptiva, como es el caso de los preparados hormonales.

Los métodos anticonceptivos pueden clasificarse en dos grandes grupos: reversibles (su efecto anticonceptivo desaparece al finalizar su utilización) e irreversibles o definitivos.

MÉTODOS REVERSIBLES

Coitus interruptus
Métodos de abstinencia periódica
Método del moco cervical
Método de la temperatura basal
Método sintotérmico
Método del ritmo
Métodos de barrera
Preservativo masculino
Preservativo femenino
Diafragma
Espermicidas
Esponja vaginal
Dispositivo intrauterino (DIU)

Anticoncepción hormonal
Oral (píldora)
Inyectable Implante
Parche Anillo
MÉTODOS IRREVERSIBLES Esterilización tubárica
Vasectomía




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