Actualidad Médica


El escorbuto reaparece debido a malos hábitos de alimentación
30 de noviembre 2016

El escorbuto, una enfermedad provocada por la carencia de vitamina C y habitualmente asociada a los marinos de siglos pasados embarcados en largos viajes transoceánicos, está volviendo a países desarrollados debido a los malos hábitos alimenticios


La carencia de vitamina C durante semanas o meses provoca una formación defectuosa del colágeno y de los tejidos conectivos, lo que a  su vez causa el escorbuto. Esta enfermedad se caracteriza por los siguientes síntomas: encías y vasos sanguíneos debilitados, hemorragias subcutáneas, encías sangrantes y daños en huesos y cartílagos que provocan dolores articulares similares a los provocados por la artritis. En las grandes navegaciones transoceánicas de los siglos XV al XVIII, el escorbuto provocó estragos entre las tripulaciones europeas, hasta que a mediados del XVIII los británicos descubrieron que limones y naranjas curaban el escorbuto. Nuestro organismo no puede sintetizar la vitamina C, de ahí que debamos recibirla mediante la dieta. Las frutas y verduras que mejor previenen el escorbuto son las naranjas y los cítricos en general, las fresas, el brócoli, el kiwi, las uvas o el pimiento.

Recientemente, médicos australianos detectaron hasta 12 casos de escorbuto en personas con heridas que no acababan de cicatrizar correctamente. Al preguntar acerca de sus hábitos alimenticios, vieron que algunos no comían frutas y verduras, mientras que otros casos comían verduras, pero estaban demasiado cocinadas, con lo que se eliminaba la vitamina C. Estos casos ilustran los peligros de una dieta desequilibrada, en los que se consumen calorías en abundancia, pero aún así no se obtienen los nutrientes necesarios. El diagnóstico de escorbuto fue confirmado por analíticas de sangre, siendo corregido mediante un sencillo tratamiento de vitamina C. 

Fuente:   The Australian


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